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By / Por: Adrian FLORESCU
Turismo de clases
La nueva izquierda ha descubierto que aunque no le gusta la globalización sí le gusta viajar por el globo rompiendo cosas. La televisión les encumbra y su momento de gloria es durante la inauguración del evento o la cumbre de turno, cuando ellos campan a sus anchas por la ciudad víctima sin dejar intacta una sola cabina de teléfonos. Así es como los globalófobos globalizan la violencia callejera.

Por si hacía falta un indicador más de la baja forma en que se encuentra la izquierda política en Occidente, ahora parece haber sustituido la lucha de clases por el turismo de clases. Veamos en qué consiste.

Usted es un joven estudiante alemán, francés u holandés con "pocos" recursos (pocos para la elevada media de su país), pero le gustaría conocer otros lugares. Sueña con ir a ciudades tan pintorescas como Seattle, Niza, Quebec o Gotemburgo pero no tiene dinero o prefiere gastárselo en otros menesteres. Muy bien, no se preocupe. ¿Ve usted aquellos carteles llenos de mensajes radicales y pretendidamente libertarios? Sí, hombre, aquellos que están llenos de símbolos con mucha flechas y estrellas: están por toda la Facultad. Pues bien: contacte con el comité, célula o como quiera que se llamen sus autores. Así estará entrando en la élite de la nueva extrema izquierda que resurge una década después del derrumbe del comunismo. Estos nuevos izquierdistas probablemente no se denominarán comunistas porque saben que la palabra tiene mala prensa y pone los pelos de punta a más de uno. Además intentarán presentarse como partidarios de grandes cotas de libertad, pero si uno escarba en su confuso y escasamente revelado programa verá que está lleno de colectivismo por todas partes.

¿Ya se ha introducido en ese selecto círculo? Pues hágalo, o se perderá el próximo viaje. Veamos el menú: a ver dónde se celebra la próxima reunión del Banco Mundial o del G-8, de la OEA o de la Unión Europea... Estos grupos reciben misteriosamente fondos suficientes para organizarse y llegar a cualquier lugar del mundo cada vez mejor provistos de bates de béisbol, artefactos explosivos y otras muestras de pacifismo noviolento. Tal vez a usted no le interese mucho el programa de actividades lúdicas que ha preparado el compañero turoperador, pero no hay más remedio que participar en él: es lo único que le exigen a cambio de viajar gratis: ver mundo y romperlo un poco.

Ah, pero, ¿no lo sabía? Es que en eso consiste el programa de actividades: romper farolas, quemar papeleras y banderas (sobre todo estadounidenses, que arden mejor) y lanzar cócteles Molotov contra la policía y los intereses del imperialismo yanqui y de las multinacionales, o sea, el MacDonald’s de la esquina o una tienda de Calvin Klein, por ejemplo. Así, al correr delante (o detrás) de los agentes de policía de medio mundo, además de viajar tendrá un subidón de adrenalina que en su aburrido país de origen no habría podido conseguir tan fácilmente. Y encima será un héroe para todo un sector de neoizquierdistas descerebrados. Una herida es una medalla que podrá lucir en todo tipo de eventos del grupúsculo, una vez "back home"... Un casco de policía o el escudo de plástico de un antidisturbios será un bonito trofeo en el local de la organización. Y sus padres le verán orgullosos por la tele, porque los medios se obstinan en conceder tanta importancia a estas algaradas callejeras antiglobalización como a la propia sesión del organismo reunido.

-¿Ve usted a mi hijo, vecino? Es aquel de allí, el que está destrozando bellamente ese coche verde fabricado por una pérfida multinacional globalizante. Todo un idealista. ¿Violencia? Pero hombre, no está usted al día: esto se llama internacionalismo solidario. Ellos luchan contra la globalización, por un mundo mejor...

Mientras tanto, millones de personas con menos suerte que estos niñatos sobrevivimos en todo el mundo subdesarrollado y en Europa oriental esperando que la globalización por fin nos alcance, que falta nos hace. Pero, claro, eso solamente ocurrirá si estos jóvenes turistas revolucionarios de los páises ricos, con el estómago bastante lleno y el cráneo bastante vacío, fracasan en su propósito de salvarnos del desarrollo.

Article File / Ficha del Artículo
 Title: /  Título: Turismo de clases
 Language: /  Idioma: Spanish / Español
 Author: /  Autor: Adrian FLORESCU
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 Crédito del autor:
Profesor universitario en Bucarest (Rumanía).
 Type of text:
 Tipo de texto:
Opinion article / Artículo de opinión
 Category: /  Categoría:
 Classic text /  Texto clásico
 No. of words:
 Núm. de palabras:
614
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Este artículo es anterior a enero de 2006, cuando se reconstruyó el servicio actual.
 
      
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