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By / Por: Alberto CARRASQUILLA
¿Por qué dolarizar Colombia?
Colombia solía ser el país más estable de América Latina, pero esos tiempos cambiaron y hoy se necesita ante todo una vuelta a la estabilidad que sólo la dolarización puede traer consigo.

La prueba ácida para cualquier navío es una tormenta porque con buenos vientos y en buena mar, no hay barco que se hunda. Si pudiéramos afirmar que los tiempos siempre serán razonablemente buenos y que en la ruta hacia el desarrollo no hay peligro de vendavales externos ni de amotinamiento interno, fácilmente podríamos concluir que el régimen cambiario resulta un tema accesorio y que nuestras energías se deberían dedicar a pensar e implementar proyectos en áreas cruciales como la educación, el agua potable, la salud y la nutrición. Empero, si la ruta hacia el desarrollo está repleta de riesgos externos y de tentaciones para que algunos navegantes se amotinen a bordo, la arquitectura monetaria, como el esqueleto básico del barco y sus reglas de convivencia, son de fundamental importancia.

Colombia exhibió por muchas décadas una interesante paradoja: su economía fue la más estable de América Latina y su gobernabilidad interna ha estado entre las más pobres. En virtud de lo primero, surgió un cierto orgullo patrio que hacía muy difícil cambiar la tripulación y el rumbo. Todo radical colombiano era rápidamente exiliado, especialmente los defensores de la libertad de mercado. En virtud de lo segundo, reinaba y reina aún la confusión más absoluta.

Colombia era muy estable económicamente porque había un pacto social muy cómodo. El establecimiento colombiano se puso de acuerdo para implementar un "modelo" en el cual la estabilidad era un bien en sí mismo y se dotó de los instrumentos de intervención centralizada y de asignación arbitraria de rentas para que se perpetuara. De otra parte, el país se fue volviendo ingobernable, porque ese acuerdo social era débil en su respuesta ante las amenazas de largo plazo. Al requerir un exceso de consenso, se incapacitó a sí mismo para responder a fenómenos que requerían decisiones fuertes.

En el camino hacia el nuevo milenio es necesario repensar a fondo a Colombia y partir por aceptar que el "modelo" estabilizador y gradualista ya agotó sus posibilidades y que la integración decidida en el mundo es parte esencial del futuro. Este camino tiene riesgos y los noventa nos demostraron dos cosas: que Colombia se parece al resto de América Latina en su complejidad y en sus desafíos y que su "modelo" tradicional es completamente inadecuado para hacerle frente al reto del desarrollo en el mundo actual.

En Colombia reina la inercia intelectual todavía, a pesar de los lamentables resultados, y quien propone dolarizar encuentra poco eco y mucha sorna. Esto es así pese al hecho de que hasta la guerrilla está comenzando a cobrar sus fechorías en dólares. Es entendible la autocomplacencia, tan ligada a la naturaleza humana, pero como todo error, resulta insostenible y costoso. Para lograr una arquitectura sólida y bien cimentada es necesaria la estabilidad monetaria. Para lograrla, hay dos caminos. El camino lento que nos prometen los políticos, implementable a través de un banco central que se dice independiente de los intereses políticos de turno -la evidencia no es tan clara- y el camino rápido de adquirir una tecnología en el mercado y proceder allí. La prueba de que la ventaja comparativa colombiana no es la estabilidad monetaria, es la ausencia de un mercado financiero que se infla pero no se profundiza y de unos instrumentos de largo plazo con tasas de interés fijas. A pesar de los alardes y los adjetivos, Colombia es un país inestable en lo financiero y bajo el actual arreglo institucional, será inestable por muchos años. Antes, había cierto respaldo para afirmar que "somos distintos" y no necesitamos esas cosas. Ahora no. Ahora necesitamos el aval del FMI para que los mercados nos crean y lo que constituye una locura es insistir en que Colombia avanzará en el desarrollo sin delegar la política monetaria, que es lo urgente, a quienes sí saben dirigirla, para liberar las energías y concentrarlas en los demás problemas, que son los importantes.

Article File / Ficha del Artículo
 Title: /  Título: ¿Por qué dolarizar Colombia?
 Language: /  Idioma: Spanish / Español
 Author: /  Autor: Alberto CARRASQUILLA
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 Crédito del autor:
Economista de Fedesarrollo y profesor de la Universidad de los Andes (Colombia).
 Type of text:
 Tipo de texto:
Opinion article / Artículo de opinión
 Category: /  Categoría:
 Classic text /  Texto clásico
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642
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Este artículo es anterior a enero de 2006, cuando se reconstruyó el servicio actual.
 
      
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