El modelo autonómico ha proporcionado a Castilla y León las herramientas necesarias para fortalecer su identidad, asà como para crecer en los usos civiles y democráticos.
Castilla y León camina hacia su primer cuarto de siglo como la comunidad autónoma de Castilla Y León, y hoy puede presentar un balance sustancialmente positivo de este tiempo de autonomÃa y libertad.
Teniendo en cuenta ese balance positivo, se ha querido seguir avanzando en un mayor y mejor autogobierno. Para ello se ha impulsado la reforma en profundidad del Estatuto de AutonomÃa de Castilla y León desde el pleno respeto a la Constitución y con una clara vocación de permanencia.
El nuevo Estatuto de AutonomÃa de Castilla y León es un texto rico en contenidos y depurado en su forma, de alta calidad técnica que quiere recoger los principales intereses de los castellanos y leoneses sin afectar a los intereses de otras comunidades ni a los generales del Estado.
Se trata de un Estatuto de Castilla y León renovado, actualizado, capaz de responder a las necesidades del siglo XXI, cuya incidencia en la vida cotidiana de los ciudadanos se apreciará en diversos ámbitos. Se apreciará, entre otros, por los agricultores y ganaderos al poder decidir la Comunidad las obras necesarias y la gestión de los recursos hidráulicos, por los empresarios al contar con más cauces institucionales en la Unión Europea, y en general por el conjunto de los ciudadanos, especialmente los más desfavorecidos, con el desarrollo de un conjunto de derechos sociales.
En definitiva se trata de un Estatuto de Castilla y León que contribuirá a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos castellano leoneses.
Nota: El texto oficial del estatuto de Castilla y León será el publicado en su dÃa en el "BoletÃn Oficial del Estado".
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