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By / Por: Héctor Rafael OLIVO Cabrera
Vulgar atropello

Al condenar mediante el atropello vulgar de que ha sido victima la libertad de expresión en República Dominicana me sumo a cientos de ciudadanos que han manifestado su indignación por lo que todas luces, es un ejemplo típico de un abuso de autoridad. Cuatro medios impresos, entre ellos el Listín Diario, con mas de cien años de vida, Ultima Hora, El Expreso y El Financiero, La Red Nacional de Noticias ( RNN), los canales, Telecentro, 53 y 57 y unas treinta emisoras radiales fueron intervenidas por el gobierno dominicano con una marcada intención de torcer su línea informativa a favor de sus planes y propósitos continuistas. Usando como subterfugio la intervención de la entidad bancaria que sustentó dichas empresas periodísticas, la rama ejecutiva del gobierno penetró a las entidades enumeradas con la fuerza publica, ejecutando desde un primer momento lo que se proponían. Un discurso del Gobernador del Banco Central sirvió de base para una acción persecutoria contra las autoridades del llamado Banco Intercontinental (BANINTER), acción que también ha llegado a los medios de comunicación. El martes 13 de mayo, en horas de la noche, el funcionario de mayor rango de la entidad que rige la política monetaria y financiera del país, exponía a su manera, en un discurso televisado a la nación, las supuestas pruebas de lo que denominaron como un gran agujero. Su discurso aplaudido por los acólitos del gobierno, convocados al mas amplio salón del Palacio Presidencial, terminaba amenazando con someter a la justicia a todo aquel que divulgara informaciones y rumores sobre el caso. Primer atropello. Se interpretó aquella acción como el retorno a la censura previa, limitación desterrada de la practica periodística. La intolerancia gubernamental tomaba con esa acción un ribete de advertencia para evitar que se tratara , analizara, abordara el enfoque dado por el gobernador del Banco Central a la crisis de uno de los bancos del sistema financiero dominicano. Por suerte, la amenaza recibió como respuesta una determinación al unísono de los creadores de opinión. Un acto de valentía que trajo consigo una gama amplia de enfoques y opiniones sobre el discurso. Pero la acción no llegó ahí. El Jueves 15 de mayo ha quedado registrado en la historia dominicana , como uno de los días negros del ejercicio periodístico. Desde media mañana, representantes de un ministerio publico, que mas publico, podría llamarse político con efectivos de la policía nacional irrumpieron en las instalaciones de los medios informativos apoderándose de los mismo al leerle a los legítimos propietarios y directores informativos los articulados traídos por lo moños de una ley de recién promulgación. Pero el objetivo estaba claro. Los representantes del fiscal, tenían la misión de instalar un administrador y este de inmediato, procedería a sustituir los directores de dichos medios. Quedó evidenciado el objetivo. La línea informativa y la editorial no forman parte del problema financiero del banco, litis que ha de dirimirse en los tribunales. En sólo horas aparecieron directores, periodistas bajando líneas, mientras persistían los atropellos. Ediciones ya preparadas fueron censuradas. Lo que ha podido publicarse da de lado al problema. Para colmo se aparece un arrogante director del denominado Centro de Información Gubernamental, dependencia de la Presidencia de la República identificándose como "funcionario gubernamental y periodista perredeísta" irrespetando a los profesionales de la comunicación, quienes condicionaron su presencia en los medios intervenidos a que se respeten la libre expresión. "Ah usted es la Alicia , a la que tuvimos que pararle el periódico por estar hablando mal del gobierno" fue la expresión del señalado funcionario de la presidencia quien penetró sin autorización alguna a la sala de redacción del decano de los diarios dominicanos. Un caso financiero-administrativo comienza quitando y poniendo directores de medios, cambiando líneas informativas, amedrentando y coaccionando comunicadores, es decir un verdadero atropello a prerrogativas conquistada con dolor y sangre. La convivencia pacifica, el libre ejercicio de la opinión, la pluralidad y objetividad de los medios noticiosos se ha tirado por la borda para dar paso a un control gubernamental de importantes medios de comunicación dominicanos, con lo que se pone en peligro el ejercicio democrático en este país caribeño. Por coincidencia la historia refiere que una situación similar enfrentó a mediados de los años 30 el gobierno de Rafael Leonidas Trujilo con el periódico Listín Diario y terminó imponiéndose en el control del Estado por 30 largos y oscuros años.

Article File / Ficha del Artículo
 Title: /  Título: Vulgar atropello
 Language: /  Idioma: Spanish / Español
 Author: /  Autor: Héctor Rafael OLIVO Cabrera
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 Crédito del autor:
Comunicador y periodista dominicano.
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 Tipo de texto:
Opinion article / Artículo de opinión
 Category: /  Categoría:
 Classic text /  Texto clásico
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722
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Este artículo es anterior a enero de 2006, cuando se reconstruyó el servicio actual.
 
      
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