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By / Por:
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José Antinoe FIALLO Billini |
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| Cambio y Democracia: lucha activa, creativa y popular |
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| Intervención del Dr. José Antinoe Fiallo Billini, historiador, polÃtico y profesor del del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) y de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en el Coloquio "Concertación, Cambio y Democracia " celebrado en el Teatro Regional del Cibao, Santiago de los Caballeros, 7 de Octubre 1997. | |
A Pedro Francisco Bonó,
la Revolución Cibaeña de 1857 y su Constituyente Democrática
1. Una Breve Reflexión sobre la Dignificación de la Vida
Si hoy tenemos 5 millones de dominicanos y dominicanas por debajo de lo que se llama la lÃnea de pobreza, y si en los últimos quince años la organización social y sus relaciones sociales produjeron medio millón de pobres, evidentemente de lo que se trata es, que una mayorÃa de la población ha sido excluida, alienada, enajenada, separada de las posibilidades reales de controlar y construir sus propias condiciones dignas de vida, mientras una pequeña élite burguesa nativa y extranjera transnacional acentúa la dinámica de apropiarse y controlar los factores de esa reproducción social injusta para las mayorÃas, pero que produce beneficios, altas tasas de ganancia para ella.
En primer lugar, si utilizamos la palabra cambio solo podrÃamos referirnos a la urgencia de modificar radicalmente el cuadro social descrito, en el sentido de reencontrar la mayorÃa popular con las potencialidades de justicia que existirÃan en un reordenamiento o transformación social efectiva, nacional, regional y mundial que les permita controlar ese proceso acorde con sus intereses sociales (como campesinos, trabajadores variados, obreros propiamente dichos, organizadores de actividades informales, capas medias, etc.). Si hablamos de cambio efectivo y de dignificación de la vida como propósito, hablamos de ciertos intereses sociales y por tanto de una visión y unas propuestas que requieren de procesos y métodos particulares que deben ser caracterizados o llamados eficaces si sirven para cambiar y transformar.
2. Unos Espacios y Lugares Sociales Permanentemente Activos
Plantearse el cambio, como paradigma o referente de transformación o como punto de partida, supone asumir el esfuerzo de que todos los espacios y lugares sociales, sean pequeños, medianos o grandes, nacionales, regionales o mundiales sean o estén permanentemente activos. El cambio no podrÃa entenderse como el simple paso de una situación estructural generalizada injusta a una que aparenta ciertos avances, pero sin una dinámica permanente de superación profunda o radical. Se tratarÃa de una transformación estructural real (un cambio) pero con elementos que impulsarÃan su permanente renovación. En ese sentido, por democracia podemos entender el conjunto de procesos que garantizando la efectiva participación de los hasta entonces excluidos, enajenados o separados, les permiten apropiarse de sus condiciones de existencia y relaciones, generando nuevas condiciones de existencia y relaciones sociales más cercanas o con tendencia creciente a acercarse a la igualdad nacional, regional y mundial.(1)
En ese sentido, Democracia no serÃa en la Sociedad Dominicana y en la periferia un fenómeno o proceso de la sociedad polÃtica, sea de sujetos o actores limitados o reducidos (caudillos, lÃderes carismáticos, aparatos partidarios, gobierno, burocracias internacionales), sino una expresión generalizada de las transformaciones de los excluidos en sujetos que comienzan a construir sus historias y por ende a controlar el tipo de reproducción social que necesitan y quieren para una vida digna. Democracia, en ese sentido, asà como el cambio, no serÃan abstracciones (que encubren y ocultan) o expresiones para caracterizar algunas variantes de modificaciones cosméticas o superficiales (como elecciones de representantes para componentes de la sociedad polÃtica). El cambio y la democracia del cambio residen en que son procesos para superar la construcción de los seres humanos para la ganancia capitalista, por la vÃa de transformaciones sociales para lograr una construcción de los seres humanos transitando el nuevo camino verdadero de una antropologÃa del trabajo y los ingresos por trabajo sin excluir, enajenar, separar, explotar o extrañar a nadie.
3. Un Consenso Entendido como Propuesta Unificadora
de Ascendencia Moral y PolÃtica desde las Clases Oprimidas y Sociedades Civiles Populares, Nacionales, Regionales y Mundiales
Si efectivamente, y como hemos señalado, el cambio y la democracia en las perspectivas de las mayorÃas plantean un conflicto y si ese conflicto conlleva implÃcitamente una confrontación o confrontaciones, viéndolo como proceso donde las distintas estrategias confluyen e interactúan ¿cuál entonces podrÃa ser el sentido del consenso? o ¿si el consenso, como lo entienden algunos, no es posible, entonces, qué es posible?
Me permito precisar brevemente algo en relación al consenso. Cito: "Las fórmulas y prácticas de consenso son las modalidades de ideologización y canalización de las aspiraciones masivas por medio de las cuales el dominio se mantiene en la sociedadÂ… Las fórmulas y prácticas de consenso son administradas por la sociedad civil, o sea, todos aquellos espacios donde la ideologÃa es difundida entre todos los sectores y donde se incorporan esos mismos sectores a una situación de subordinación, tales como las instituciones "públicas" y "privadas" de medios de comunicación, escuelas, iglesias, gremios, sindicatos, partidos polÃticos, asociaciones de productores, fórmulas de participación comunitaria, organizaciones de servicios, deportes, recreación y cultura."(2)
Este tipo de consenso, administrado en esa perspectiva, agrego yo, es constructor de una hegemonÃa, es decir, de una fórmula unificadora, dentro de una polÃtica de alianzas (la élite burguesa y una parte importante de las capas medias) que pretende asociar en unas mismas propuestas a excluidos y excluyentes, en una supuesta unidad o unión de propósitos en el contexto del no cambio de las relaciones sociales que organizan las bases de esta sociedad.
Obviamente ese consenso y esa hegemonÃa no se corresponden con una visión transformadora del cambio real y la democracia para ese cambio real, porque, la alianza de clases necesaria para ella (alianza cuyo sentido de articulación es de abajo, es decir, desde lo popular) se plantea, casualmente, debilitar el consenso y la hegemonÃa que hoy ejercita la élite dominicana y extranjera transnacional, aprovechar los desequilibrios y reestructuraciones en esa hegemonÃa para continuar haciendo contra-hegemonÃa. Es decir, el resultado de los desequilibrios y reestructuraciones ya mencionados y los esfuerzos de construcción de alternativas, referentes y consenso polÃtico-populares desde abajo (fórmulas de unificación) desde el fondo social de los excluidos y los oprimidos.(3)
Esta alianza ya no es más una exclusiva alianza nacional, es una alianza o red que articula contra-hegemonÃas nacionales, insulares, regionales y mundiales, porque se trata, repito de la contra-hegemonÃa popular y desde las sociedades civiles en un momento de mundialización especÃfico, con sus contradicciones y sus desequilibrios. La democratización para el cambio no se refiere ya a la dinámica de un tipo de capital transnacional y sus poderes Ejecutivos hegemónicos y/o subordinados, sino a la superación por el cambio transformador de esa mundialización opresora. El debate o discusión sobre el cambio y la democracia en la República Dominicana es una reflexión sobre la cuestión del mundo y la internacionalización del capital y sus polÃticas.
4. La Cuestión Clave del Cambio y la Democracia en la Perspectiva Popular: Saber y Creatividad desde la Lucha Activa(4)
Si en nuestra perspectiva la cuestión central no reside en contribuir a crear un consenso y hegemonÃa con la élite social y polÃtica burguesa, obviamente de lo que se tratarÃa es de alcanzar una vÃa de potenciamiento de las capacidades y habilidades de las clases populares en la dirección de ir articulando un nuevo modo de pensar y actuar, nuevas habilidades cognitivas, organizacionales y de articulación de recursos para generalizar la iniciativa, el protagonismo y la concreción del hacer de un nuevo poder (nueva capacidad de intervenir y resolver).
Es un ejercicio simultáneo de decidir actuando de manera masiva y por tanto redistribuyendo también la iniciativa y los beneficios de sus resultados. Con ello asociamos cambio social y democracia como proyecto del dÃa a dÃa, desde lo cotidiano. No hay saber y aprendizaje más interiorizado y duradero que el de la lucha participativa, el saber de la intervención social, el saber del acto público impulsado asociativamente, comunitariamente.
Esto no va a depender necesariamente de unas normativas sean sustantivas o no (como por ejemplo, constitucionales o de ley adjetiva). De lo que se trata es de generar situaciones, acontecimientos, hechos, que por sus volúmenes cuantitativos-cualitativos pongan en dificultades el molde institucional de la vieja hegemonÃa de la élite y su consenso desde arriba,(5)
La intención popular se plasma o podrÃa plasmarse en alcanzar demandas elementales que son urgencias o de lo que se carece, eliminar lo que hace daño, mejorar lo que se puede mejorar, defender o lograr los espacios, lugares o relaciones que nos benefician, siempre y en todo caso partiendo de condiciones de igualdad para todos y todas.(6)
No se trata de un cambio para la democracia otorgado, dado y transado, enfriado en las habitaciones de conciliábulos y plasmado en papeles formales y rituales del orden hipócrita. Se trata de construir, generar y hacer una situación de transformación generalizada y creciente desde la parte de la sociedad civil capaz de un sentido popular a la ascendencia moral y polÃtica, es decir a la hegemonÃa necesaria para la buena iniciativa y el buen gobierno.
El clima derrotista de algunos sectores, el pesimismo de otros, la permisibilidad asumida en y entre diversos grupos polÃticos y corporativos, los intentos autoritarios de variado signo (burocráticos, partidarios, neoliberales, trujillistas, para denominarlos con diversas tramas conceptuales) solo podrán ser superados, derrotados o neutralizados, cuando la capacidad de iniciativa, intervención y participación sea asumida por una cierta masa crÃtica popular.
Cuando esos agrupamientos comienzan a llenarse de confianza, es decir, conscientes de que saben, son capaces de actuar y pueden transformar. Entonces el camino del cambio y democracia está referido a la irrupción de los excluidos, oprimidos, pobres, como sujetos ejes del proceso, sin tutelajes, intermediaciones o secuestros de sus propias soberanÃas, intereses y fuerzas estratégicas.(7)
La irrupción del sentido común articulado a un saber social transformador propone un cuadro de demandas básicas, sencillas, mÃnimas, que por un lado, construyen nuevos sujetos y fuerzas estratégicas alternativas, y por otro, desajustan y desequilibran los moldes sociales e institucionales de la exclusión y la imposición de consensos desde arriba.
5. Posibles Prioridades de Cambio y Democracia para el Ahora
SerÃan sencillas y claras para el momento del hoy:
• Tierra para el campesinado, para que éste se organice en empresas asociativas o cooperativas, para crear dueños y dueñas de los procesos agrÃcolas, pecuarios, forestales, asà como recursos también para los pobladores costeros dedicados a la pesquerÃa y vida en el mar. Reforma Agracia y de la Costa.
• Tierra para el pobre urbano marginal y los/as trabajadores/as de las ciudades, para que éstos y éstas puedan establecer y mejorar su hábitat inmediato junto a sus familias, asà como espacios para la construcción de centros y empresas asociativas y cooperativas laborales, artesanales, manufactureros e industriales. Reforma Urbana y de la Producción Urbana.
•Énfasis en la renta de salarios y jornales como ingreso de preferencia para los ciudadanos y las ciudadanas, estableciéndose estrictos controles para garantizar la redistribución radical e inmediata de los beneficios o ganancias empresariales e institucionales de manera comunitaria.
•Reestructuración de las redes de intermediación de bienes y servicios acercando la relación producción-consumo, recortando los márgenes escalonados de beneficio que el proceso genera y liberando parte de la renta de los salarios de las distorsiones de eslabones parasitarios innecesarios.
• Progresivo control por las formas asociativas o cooperativas rurales y urbanas populares del comercio exterior, de manera tal que las relaciones y articulaciones con el entorno internacional sean crecientemente igualitarias, redistributivas, desde la sociedad civil popular.
• Adecuar todos los servicios (salud, educación, energÃa, agua, entre otros) a una reformulación del ordenamiento territorial, de manera tal que todos se reestructuren y potencien desde lo local, municipal, provincial y regional, asà como todas las formas organizativas populares, comunitarias, no gubernamentales y cooperativas de asociación y articulación.
Como de lo que se trata, con toda intención es de superar por una transformación el proceso hasta hoy vigente de exclusión de las mayorÃas, urge adecuar las prioridades polÃticas(8) a las prioridades socioculturales enumeradas, para lo cual se requiere a corto plazo.
• No realizar elecciones municipales y congresionales en 1998 si se hacen en el marco actual de la exclusión de formas polÃticas organizativas alternativas y con monopolio de la partidocracia en crisis, lo cual provocarÃa una alta abstención electoral en las mismas. Si la sociedad polÃtica tradicional insiste en ellas debemos articular la petición de abstención electoral con las convocatorias a Congresos Extraparlamentarios en la tradición de Pedro Francisco Bonó y Asambleas Municipales abiertas y populares en la Tradición del 23 de Abril de 1984.
• Ley Electoral que sea Ley de Participación PolÃtica(9), de manera tal que el sistema polÃtico se reflexione teniendo en cuenta la necesidad de participar en todos los niveles, redistribuir beneficios y resultados en todos los lugares y espacios y potenciar habilidades y capacidades para construir procesos de diversas naturalezas.
• Para ello es urgente, abrir espacios para nuevas formas organizativas polÃticas, restringir el marco de las maniobras de los aparatos partidarios (no financiar partidos, sino proyectos de programas viables y pos-electoralmente) estableciendo el principio del servicio gratuito para la función de representante público (especÃficamente senadores –hasta que existan- diputados y regidores) y en licencia de sus actividades laborales mientras dure su mandato y con la posibilidad de revocación del mismo.
• Asamblea Constituyente por voto directo, con autonomÃa relativa suficiente, y cuyo propósito fundamental sea el reflexionar en relación a la construcción de una respuesta polÃtica, de una reforma polÃtica desde abajo, lo que quiere decir que no se tratarÃa solamente de un acto electivo y un secuestro del debate por una minorÃa escogida por la élite, sino de un proceso propositito masivo, una ruptura de la separación de las mayorÃas con la elaboración de las normas públicas y ello incluirÃa todo lo relativo a la normativa que atañe a lo territorial nacional como normativa o propuestas de normativas referidas a contratos, convenios, tratados, convenciones internacionales.La Reforma Constitucional debe apuntar entre otros aspectos, a mi juicio, a una discusión, un debate, una reflexión, en cuanto a la naturaleza del Poder Ejecutivo o de los Poderes Ejecutivos(10) actuales asociados crecientemente a una cierta autonomÃa transnacionalizante y por tanto a la urgencia de su liquidación como presidencialismo de élites, por un lado; por otro, auscultar la otra cara o rostro de los procesos de internacionalización que nos obligan a pensar nuevas estrategias que superen la aparente inevitabilidad de lo que algunos llaman "globalización" desde arriba(11). Esa "globalización" desde arriba deposita en burocracias, tecnocracias y élites, el diseño, ejecución y control de la vida planetaria, acentuando la exclusión, la enajenación y la separación de las mayorÃas populares en los procesos socioeconómicos y sociopolÃticos.
Estamos obligados hoy a dimensionar el cambio y la democratización para el cambio y la transformación a unas polÃticas de participación, redistribución y potenciamiento en el paÃs, la isla, la región, el mundo y en todas las interacciones de internacionalización y el desarrollo desigual de ésta.
La Reforma Constitucional debe plantearse la cuestión de la sociedad civil como una problemática no solo de la soberanÃa nacional (que lo es) sin además de la soberanÃa de las mayorÃas de la tierra (no de Aparatos, Instituciones, Bancos, Consultas y Cumbres, etc.) que reclaman sociedades polÃticas para el buen gobierno, sociedades polÃticas correspondientes a la base reproductiva de la sociedad.
En ese sentido, recordemos a Carlos Marx(12) cuando en "La Guerra Civil en Francia" nos dice que "el antiguo gobierno centralizado tendrÃa que dejar paso también en las provincias a la autoadministración de productores", lo que en la actualidad tiene dimensiones de internacionalización del control popular sobre los procesos mundiales. Un poder popular mundializado.
Ello implica la urgencia de acelerar esos procesos, requiriéndose nuevos sujetos polÃticos aceleradores: "al máximo, mediante la voluntad conjugada de todos/as nosotros/as"(13), lo cual quiere decir que el cambio y la democracia están referidos a la velocidad, a una cierta rapidez, y esto es un cambio y una democracia revolucionarias.
CONSULTA BIBLIOGRAFICA O REFERENTES
1. Fiallo Billini, José Antinoe. La Participación Democrática en una Estrategia Popular. Estudios Sociales. Año XXII, No. 78. Octubre-Diciembre 1990. Santo Domingo.
2. RodrÃguez Morales, Manuel. Historia, HegemonÃa y Estrategia Revolucionaria. Poder Popular. CIDOS. Año I. No. 2. Noviembre-Diciembre 1985. Pág. 31. Santo Domingo.
3. Fiallo Billini, José Antinoe. Coyuntura y Estrategia: La Contra-HegemonÃa Revolucionaria. No. 1 y No. 2. 30 de Septiembre y 1 de Octubre de 1986. El Nuevo Diario. Págs. 9 y 8. Santo Domingo.
4. Fiallo Billini, José Antinoe. Lucha Activa y Creativa: Saberes y Nuevos Aprendizajes en las Escuelas. BoletÃn: "Maestros y Maestras, Prácticas y Cambio" No. 11. Centro POVEDA. 1994. Santo Domingo.
5. Fiallo Billini, José Antinoe. La Revolución de Abril: El Ayer para el Hoy y el Mañana. Caribe Soy. Marzo-Abril 1997. Pág. 4. Santo Domingo.
6. Fiallo Billini, José Antinoe. Propuesta de Estrategia para la Reforma y Transformación de la PolÃtica en la Sociedad PolÃtica y la Sociedad Civil. Seminario Fundación Konrad-Adenauer. UASD. 19 de Julio 1997. Hotel Dominican Fiesta.
7. Fiallo Billini, José Antinoe. Pensar y Hacer las PolÃticas Educativas desde y por el Aprendizaje de una Nueva Contra-HegemonÃa. Coloquio FLACSO-PREALC. 25 de Junio 1997. Hotel Santo Domingo Sur. Santo Domingo.
8. Fiallo Billini, José Antinoe. Alternativas de Reforma PolÃtica y Constitucional: Poderes de Participación Popular. Estudios Sociales. Año XXIII, No. 82. Octubre-Diciembre 1991. Pág. 3 y siguientes. Santo Domingo.
9. Fiallo Billini, José Antinoe. Análisis CrÃtico y Transformación de la Ley Electoral Presentada por la J.C.E. Coloquio del Centro de Planificación y Acción Ecuménica (CEPAE). 26 de Junio 1997. Biblioteca República Dominicana.
10. Fiallo Billini, José Antinoe. El Grupo Hegemónico del Poder Ejecutivo. Análisis de Coyuntura. Area de Ciencias Sociales INTEC. 3 de Julio 1997. Salón Julio Ravelo de la Fuente. Santo Domingo.
11. Fiallo Billini, José Antinoe. Nuevo Orden Mundial y Educación: Perspectivas de una Estrategia Revolucionaria en el Mundo y la Educación. Plan Educativo. Julio 1993. Hotel Santo Domingo Sur. Santo Domingo.
12. Marx, Carlos y Engels, Federico. Obras Escogidas. Tomo II. Editorial Progreso. 1974. Pág. 234.
13. Fiallo Billini, José Antinoe. AntropologÃa PolÃtica de la Condición Revolucionaria en Ernesto Guevara de la Serna (Che). Seminario Area Ciencias Sociales del INTEC. 26 de Septiembre 1997. Salón Julio Ravelo de la Fuente. Santo Domingo.
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Article File / Ficha del Artículo
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Cambio y Democracia: lucha activa, creativa y popular |
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Spanish / Español |
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José Antinoe FIALLO Billini |
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Crédito del autor:
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Historiador y polÃtico dominicano, profesor de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC).
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Opinion article / ArtÃculo de opinión |
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Classic text /
Texto clásico
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Este artículo es anterior a enero de 2006, cuando se reconstruyó el servicio actual.
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