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By / Por:
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Verena WACHNITZ |
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| Leyes antimonopolio versus Derechos Humanos |
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| Las leyes antimonopolio tienen como objetivo la persecuci贸n de empresas acusadas de restringir el comercio y la competencia. Pero es en realidad el gobierno mismo el que, al intervenir en el mercado, es culpable de estos cargos. | |
Cuadro: Base del derecho antimonopolio
La primera ley antimonopolio fue la ley Sherman, sancionada en 1890 ante la r谩pida concentraci贸n industrial. Los agricultores y peque帽os empresarios se sent铆an amenazados por estas grandes empresas. De acuerdo con la visi贸n tradicional, esta ley se habr铆a aprobado principalmente para responder a este temor, no suscitando debates en la 茅poca. Las otras dos grandes leyes antimonopolio se aprobaron en 1914, en la misma sesi贸n del Congreso en que se establecieron los impuestos sobre la renta y el Sistema de la Reserva Federal. La ley Clayton, que consta de tres apartados principales, prohib铆a determinadas pr谩cticas consideradas anticompetitivas. El apartado 2 de dicha ley fue reforzado en 1936 con la ley Robinson-Patman, que prohib铆a la discriminaci贸n de precios. El Federal Trade Commission Act establec铆a la creaci贸n de la Federal Trade Commission (Comisi贸n Federal de Comercio), cuya funci贸n es colaborar con el Departamento de Justicia en la aplicaci贸n de las leyes antimonopolio.
Los que violan las leyes antimonopolio pueden ser objeto de tres tipos de sanciones:
1) Multas de hasta un mill贸n de d贸lares para sociedades an贸nimas y hasta tres a帽os de c谩rcel.
2) Mandamientos de un tribunal federal o de la FTC que obligan a la empresa a detener ciertas pr谩cticas o a emprender determinadas acciones.
3) Las empresas o los consumidores pueden pedir da帽os triples, o sea, el triple de los da帽os sufridos.
Estas son, entonces, las consecuencias de violar las leyes antimonopolio. De esto se desprende una pregunta para nada irrelevante: 驴Cu谩ndo se violan las leyes antimonopolio?
LA AMBIG脺EDAD DE LAS LEYES ANTIMONOPOLIO. Como afirma Greg Shoom en su art铆culo "Antitrust against Justice" , publicado en la p谩gina web del Comit茅 para la Defensa Moral de Microsoft, "las leyes antimonopolio norteamericanas son muy ambiguas. Establecen delitos que no est谩n claramente definidos, tales como 'competencia desleal', 'restricci贸n del comercio', 'colusi贸n', e 'intento de monopolizar'. Es imposible para una empresa saber qu茅 prohiben las leyes antimonopolio hasta que el juez emita el veredicto. Adem谩s, estas leyes sancionan a las empresas por intentar defenderse: si una empresa trata de defenderse en la corte y pierde, puede ser sujeta a triples da帽os y perjuicios."
El mismo punto es se帽alado por Robert S. Getman en "The Brain Thieves" (publicado en "The Microsoft Defense site"): " Palabras cruciales como 'competencia desleal' y 'monopolista' son definidas intencionalmente de manera vaga, para responder a la demanda del gobierno de que las leyes antimonopolio sean 'flexibles'. Esta subjetividad otorga al estado el poder de culpar a casi todo negocio exitoso de infracci贸n y convierte a las leyes antimonopolio en incompatibles con los principios de una sociedad libre. (Estas leyes violan flagrantemente la Constituci贸n estadounidense, que prohibe los castigos ex post facto ,o retroactivos, y seg煤n la cual las leyes indefinidas son consideradas 'nulas por vaguedad')". Las leyes antimonopolio, al no definir con precisi贸n la conducta punible, "otorgan al gobierno un poder virtualmente ilimitado". El autor cita a Alan Greenspan, qui茅n escribi贸 que antimonopolio "es una palabra para la cual la ley es tan vaga que los empresarios no pueden saber que acciones espec铆ficas ser谩n declaradas ilegales hasta que escuchan el veredicto del juez- despu茅s del hecho." En otro art铆culo publicado en la misma p谩gina web, "Antitrust: A Government of Men, not of Laws", Robert Getman cita un interesante ejemplo de la vaguedad de las leyes antimonopolio: "...la ley antimonopolio Sherman prohibe a las empresas restringir el comercio. Pero siempre que alguien decida contratar con una persona mas que con otra este acto puede ser considerado una 'restricci贸n del comercio'; por esta raz贸n, la Corte Suprema se vio obligada a reinterpretar la ley, afirmando que esta prohibe 煤nicamente restricciones "no razonables". Pero esto simplemente cambia la pregunta: 驴Qu茅 es 'no razonable'? La verdad es que no existe una 煤nica definici贸n, su significado es dejado intencionalmente a discreci贸n de los funcionarios gubernamentales."
Dada la manifiesta ambig眉edad de las leyes antimonopolio, su aplicaci贸n depende del criterio de los funcionarios del gobierno de turno. En una entrevista llevada a cabo por Navigator a Robert A. Levy, miembro del CATO Institute y profesor adjunto del Centro Legal de la Universidad de Georgetown, 茅ste afirma que "tanto la rama ejecutiva como las cortes federales han seguido un curso desparejo en la aplicaci贸n e interpretaci贸n de las leyes antimonopolio. Ha habido una alternancia entre la aplicaci贸n estricta y la aplicaci贸n m谩s flexible." Esto nos lleva directamente al tema de los objetivos de las leyes antimonopolio, que ser谩 analizado a continuaci贸n.
LOS VERDADEROS OBJETIVOS DE LAS LEYES ANTIMONOPOLIO. Existen dos posturas b谩sicas acerca de cual es el objetivo de las leyes antimonopolio, explicadas por Robert A. Levy en la entrevista realizada por Navigator: " Los seguidores de la escuela de Chicago afirman que el senador John Sherman y el Congreso ten铆an en mente una 煤nica meta, el bienestar del consumidor, lo cual significa b谩sicamente precios mas bajos. Pero otros expertos no est谩n de acuerdo, sino que, al contrario, afirman que el Congreso tambi茅n quer铆a preservar y promover a las empresas m谩s peque帽as, tanto por razones pol铆ticas y sociales como por razones econ贸micas. Hubo incluso un caso en el que el jefe de Justicia Earl Warren dijo que la ley ten铆a como objetivo la protecci贸n de peque帽os negocios, incluso aunque esto implique precios m谩s altos para los consumidores."
Una de las maneras m谩s certeras de conocer el objetivo de una ley es remontarse al momento en que 茅sta fue sancionada. Esto es lo que hace Thomas J. DiLorenzo en su art铆culo "The Ghost of John D. Rockefeller", publicado en la revista "The Freeman" de junio de 1998: " En los diez a帽os anteriores a la sanci贸n de la ley Sherman de 1890, las industrias acusadas de constituir monopolios estaban reduciendo los precios m谩s r谩pidamente que el nivel general de precios y estaban aumentando la producci贸n a un ritmo mayor al crecimiento del PBI... El Congreso incluso reconoci贸 en ese momento las grandes ventajas que la concentraci贸n tra铆a para los consumidores. El diputado William Mason afirm贸 durante el debate acerca de la ley Sherman en el Congreso que 'las grandes empresas monop贸licas han generado productos m谩s baratos, han reducido los precios; pero incluso si el precio del petr贸leo fuera reducido a un centavo el barril, esto no resarcir铆a el mal hacho a la gente de este pa铆s por las empresas monop贸licas, que han destruido la competencia leg铆tima y han sacado a hombres honestos de negocios leg铆timos.'... Como se puede observar, los miembros del Congreso reconocieron que la concentraci贸n hab铆a causado precios m谩s bajos, beneficiando a lo consumidores, pero se opon铆an al hecho de que otras empresas con precios m谩s altos - muchas de las cuales ten铆an apoyo pol铆tico- hubieran perdido participaci贸n en el mercado o hubieran tenido que abandonar su negocio." A trav茅s de este an谩lisis, Thomas J. DiLorenzo llega la conclusi贸n de que la ley Sherman " era un esquema proteccionista en m谩s de un sentido. La verdadera fuente de poder monop贸lico en el siglo XIX era la intervenci贸n estatal... La ley Sherman fue una figura pol铆tica dise帽ada para alejar la atenci贸n de la verdadera fuente de poder monop贸lico- las tarifas- y los verdaderos fijadores de precios- el Congreso y los productores proteccionistas."
Thomas Di Lorenzo tambi茅n se帽ala que otro de los argumentos esgrimidos para justificar la sanci贸n de la ley Sherman era que la lucha antimonopolio era necesaria para prevenir el socialismo. Sin embargo, "como F.A. Hayek se帽al贸 en 'El camino de la servidumbre', socialismo ya no significa nacionalizaci贸n de la industria y planificaci贸n central, sino que consiste m谩s bien en las instituciones del estado regulador y de bienestar. La lucha antimonopolio no hizo nada para contener la expansi贸n del socialismo. Al contrario, aceler贸 su adopci贸n. Al debilitar el proceso competitivo, llev贸 a un menor crecimiento productivo y a un bienestar decreciente. Y ante un menor crecimiento, desempleo, y crisis econ贸micas el gobierno siempre responde con una mayor intervenci贸n estatal."
Por otro lado, incluso si fuera cierto que las leyes antimonopolio fueron sancionadas con el objetivo de beneficiar al consumidor, cabe preguntarse si lo logran en la pr谩ctica, y si ser铆a posible que lo lograran.
En un art铆culo "Breaking Up Antitrust", publicado en la revista "The Freeman" en enero de 1997, Edward J. Lopez analiza y demuestra como "las pol铆ticas antimonopolio fracasan en su intento de combatir la amenaza de los monopolios, como traicionan al inter茅s p煤blico que dicen proteger y como sirven a los intereses privados de los empresarios, pol铆ticos y bur贸cratas involucrados." Para ello estudia los incentivos de aquellos encargados de aplicar las leyes antimonopolio, la Divisi贸n Antimonopolio del Departamento de Justicia y la Comisi贸n Federal de Comercio (FTC), y del Congreso. En primer lugar, "cada agencia depende del Congreso, a trav茅s de la apropiaci贸n del presupuesto, la designaci贸n de funcionarios y el control de sus actividades. Dado este control, podemos estar bastante seguros de que estas agencias aplican las leyes de acuerdo a las inclinaciones de los actuales miembros del Congreso."
Por otro lado, varios estudios demuestran que "la burocracia antimonopolio no selecciona los casos a seguir sobre la base de su potencial beneficio para la sociedad." Un estudio de la Divisi贸n Antimonopolio mostr贸 que, dados los altos honorarios percibidos, los abogados que trabajan en esta agencia "cuentan con todos los incentivos para elegir casos que ir谩n a juicio, y llevarlos a juicio r谩pidamente, m谩s all谩 de la eficiente que sea la acci贸n en la lucha antimonopolio y del bienestar de los consumidores." Se realiz贸 un estudio similar en la FTC, que revel贸 que "el objetivo de los abogados de la FTC era trabajar en un estudio legal privado prestigioso", y dado que los casos importantes llevan a帽os de investigaci贸n antes de llegar a juicio, le FTC "abre numeroso casos f谩ciles, que son de poco valor para el consumidor, pero satisfacen las necesidades del staff."
Al estudiar los incentivos de los miembros del Congreso, Edward Lopez llega a la conclusi贸n de que "la meta de la mayor铆a de los miembros es ser reelectos o ascender a una oficina de m谩s alto rango. Es mucho m谩s probable que esto ocurra si apoyan intereses locales, y no alguna vaga noci贸n de inter茅s com煤n o nacional." En este contexto, el Congreso utiliza los programas antimonopolio para "transferir riqueza de grandes grupos desorganizados de individuos hacia los intereses particulares y organizados de otros... La lucha antimonopolio constituye un veh铆culo perfecto para la transferencia de riqueza." La lucha antimonopolio puede transferir beneficios potenciales a aquellos competidores menos eficientes que se desee beneficiar "mientras que el costo ocupa solamente una peque帽a l铆nea en el presupuesto. Los accionistas de las empresas protegidas ganan a expensas de los accionistas de las empresas m谩s eficientes."
Una vez realizado este an谩lisis, el autor llega a la conclusi贸n de que "La lucha antimonopolio no combate la amenaza de los monopolios, sino que protege a las compa帽铆as menos eficientes de sus rivales competitivos, mantiene el capital pol铆tico de los miembros del Congreso y promueve las carreras de los bur贸cratas de Washington." Para terminar con la amenaza de los monopolios "hay que exponerlos a la disciplina de la competencia de mercado", ya que "la mayor铆a de los monopolios existen gracias a la intervenci贸n gubernamental."
Donal J. Boudreaux, presidente de FEE (Foundation For Economic Education) arriba a una conclusi贸n similar en su nota "Arrogant Antitrusters", publicada en la revista "The Freeman" en agosto de 1998. En la misma el autor se帽ala lo rid铆culo que es que "abogados y bur贸cratas tengan poder de decisi贸n sobre empresarios altamente especializados en su negocio." Estos bur贸cratas no son necesarios para asegurar la competencia, ya que "los mercados permanecer谩n competitivos sin lucha antimonopolio, porque los empresarios siempre est谩n en b煤squeda de beneficios -y los beneficios son muy altos cuando las empresas no ofrecen a los consumidores el mejor trato posible." Es por ello que "especialistas empresariales privados son mucha mas capaces de alcanzar a las empresas consideradas dominantes que los abogados y los bur贸cratas. Los empresarios en b煤squeda de beneficios, actuando en un mercado libre, saben mejor como "evaluar las condiciones existentes en el mercado" y podr谩n determinar "cuando es necesario realizar una correcci贸n."
EL CONCEPTO DE MONOPOLIO EN UN MERCADO LIBRE. Para continuar con el an谩lisis de la lucha antimonopolio es importante definir de que estamos hablando cuando decimos monopolio, y como se aplica este t茅rmino en un mercado libre.
Existen muchas definiciones de monopolio. Antes de adoptar alguna en particular, es necesario analizar las mas importantes y desarrollar las consecuencias del uso de una determinada definici贸n. En su libro "Monopolio y competencia" Murray N. Rothbard lleva a cabo esta tarea, estudiando varias definiciones usuales del t茅rmino.
Una primera definici贸n es que existe monopolio cuando una empresa controla los precios. Esta definici贸n resulta confusa y absurda cuando se aplica a un mercado libre, ya que "no existe en el mercado libre lo que se llama 'control' sobre el precio en el intercambio; el precio de venta se conviene voluntariamente entre ambas partes...El 煤nico control que existe es el que cada persona tiene sobre sus propios actos, y, en consecuencia, lo que controla tiene que ser su propia decisi贸n respecto a participar o no en el intercambio, sujeto al precio que sea. No hay control directo sobre el precio, debido a que 茅ste es un fen贸meno de car谩cter mutuo."
Una definici贸n un poco m谩s coherente de monopolio es la que deriva de sus or铆genes ling眉铆sticos: Monos (solo) y polein (vender), o sea "煤nico vendedor de un cierto bien". El problema que presenta esta definici贸n es que "es extraordinariamente amplia. Significa que siempre y cuando exista la menor diferenciaci贸n entre los productores individuales, el productor y el vendedor individual es un 'monopolista'. Y como 煤nicamente los consumidores pueden decidir, ante dos mercader铆as que se le ofrecen, si se trata del mismo art铆culo o de dos art铆culos diferentes, y como cada consumidor adopta decisiones distintas en cada caso concreto, esta definici贸n "probablemente nos reduzca a una escueta definici贸n de monopolio, como el exclusivo derecho de propiedad que toda persona tiene sobre lo que le pertenece, y esto en forma absurda 隆har铆a de toda persona individual un monopolista!"
Otra definici贸n de monopolio, que se remonta al sistema de "common law", y que tuvo gran importancia pol铆tica en Inglaterra en los siglos XVII y XVIII, es aquella seg煤n la cual "monopolio es una merced de privilegio especial que otorga el Estado, por la que se reserva en favor de un individuo o grupo particular, cierto campo de la producci贸n." Como bien afirma Murray Rothbard, "es obvio que este tipo de monopolio jam谩s puede aparecer dentro de un mercado libre, no trabado por la intervenci贸n del estado." Y no se trata, por otro lado, del tipo de monopolios que las leyes antimonopolio intentan combatir.
Otra posible definici贸n de monopolio, nombrada por Robert A. Levy al analizar el caso Microsoft en la entrevista que le hizo "Navigator", es la que 茅l denomina "definici贸n de los economistas". De acuerdo con esta definici贸n, "monopolio es la capacidad de establecer barreras de entrada al mercado". Pero en un mercado libre, ninguna empresa puede mantener barreras de entrada, "煤nicamente el gobierno puede establecerlas."
De todas las definiciones hasta ahora analizadas, ninguna parece 煤til para describir a una empresa considerada un 'monopolio' dentro de un mercado libre. La aplicaci贸n del t茅rmino "monopolio" en este contexto se basa, tal como lo afirma Robert Tracinsky en "The Justice Department's War on Innovation" (publicado en la p谩gina web "The Intellectual Activist", http://www.IntellectualActivist.com), en el mito de que las grandes empresas, "una vez que controlen la 'mayor铆a' del mercado, se estancar谩n, vendiendo productos inferiores a precios m谩s altos, y forzando de alguna manera a los consumidores a pagar por ellos." La falacia radica en que, en un mercado libre, "no existen este tipo de 'monopolios', ya que ning煤n negocio privado puede forzar a los consumidores a hacer algo." Hay un p谩rrafo de la "Petici贸n para poner fin a la persecuci贸n de Microsoft" que explica de manera contundente esta confusi贸n: "El caso del Departamento de Justicia - y todo el edificio de las leyes antimonopolio- est谩 basado en la noci贸n extra帽amente invertida de que los actos productivos de los individuos en el mercado libre pueden de alguna manera constituir 'fuerza', mientras que las acciones coercitivas del gobierno pueden de alguna manera garantizar la 'libertad'."
Como da a entender claramente Robert Getman en "Antitrust: A Government of Men, Not of Laws", cuando una empresa posee una participaci贸n 'demasiado alta' en el mercado, esto significa que posee " 'demasiados' compradores voluntarios", ya que "ning煤n productor lo obliga a comprar su producto a punta de pistola." En su art铆culo "The Brain Thieves" agudiza a煤n m谩s este concepto: "Cuando no se refiere a franquicias coercitivas impuestas por el gobierno, el t茅rmino 'monopolio' no significa otra cosa que 茅xito en el libre mercado."
LUCHA ANTIMONOPOLIO VERSUS DERECHOS DE PROPIEDAD. Si, tal como hemos visto, una empresa 煤nicamente puede conseguir una gran participaci贸n en el mercado ofreciendo productos que los consumidores decidan adquirir voluntariamente, la lucha contra este tipo de 'monopolios' va a implicar necesariamente una violaci贸n de derechos individuales, empezando por el derecho de propiedad y la libertad de contratar. Esto hace a las leyes y acciones antimonopolio incompatibles con la existencia de una sociedad libre.
Tal como lo afirma Greg Shoom en su art铆culo "Antitrust Against Justice", publicado en la p谩gina web del Comit茅 para la Defensa Moral de Microsoft, "la esencia de la justicia criminal es la protecci贸n de derechos -el derecho a la vida, a la libertad, a la propiedad, la libertad de contrato, entre otros. Una ley que viola derechos es inherentemente injusta." Para ejemplificar la violaci贸n de derechos que implica la lucha antimonopolio, el autor se basa en el caso Microsoft: "Windows 95 y Internet Explorer son propiedad de Microsoft, lo cual significa que Microsoft tiene el derecho de venderlos de cualquier manera que desee, y lo cual tambi茅n significa que los fabricantes de PC no tienen derecho a venderlos en otros t茅rminos que los que Microsoft disponga. El gobierno no tiene derecho a intervenir, no tiene derecho a violar los derechos de propiedad de Microsoft ni la libertad de contratar. Si el Departamento de Justicia intentara defender la justicia, defender铆a los derechos de Microsoft. Pero de hecho est谩 utilizando la ley para intentar violar esos derechos." El derecho de propiedad sobre Windows y Explorer pertenece 煤nicamente a Microsoft, no a sus potenciales compradores, y menos a煤n al Departamento de Justicia.
Las leyes antimonopolio tienen como objetivo la persecuci贸n de empresas acusadas de restringir el comercio y la competencia. Pero es en realidad el gobierno mismo el que, al intervenir en el mercado, es culpable de estos cargos. La competencia en el mercado libre puede llevar a que una empresa llegue a dominar el mercado, si los consumidores deciden voluntariamente comprar exclusivamente sus productos. Esto forma parte del proceso competitivo. El gobierno, al penalizar, y en muchos casos hasta destruir, a estas empresas est谩 interfiriendo en el proceso de libre competencia y restringiendo el comercio.
Dado que la lucha antimonopolio implica inevitablemente una violaci贸n de derechos, sus logros no deben ser considerados actos de justicia, sino m谩s bien todo lo contrario. Pero tambi茅n se est谩 cometiendo otro tipo de injusticia: una injusticia moral.
Este punto es expuesto con claridad por Greg Shoom en "Antitrust Against Justice": "Cuando una empresa es activa, innovadora y productiva, producir谩 buenos productos que los consumidores querr谩n comprar. En consecuencia, ganar谩 una alta participaci贸n en el mercado...y merece ser recompensada. Esto es as铆 porque la justicia y la moralidad nos indican que debemos recompensar lo bueno. Para el gobierno, sin embargo, una elevada participaci贸n en el mercado es evidencia de comportamiento anticompetitivo, lo cual transforma a la empresa en blanco de las acciones antimonopolio...Castigar lo bueno porque es bueno es la peor inversi贸n del principio de justicia que se pueda concebir." Nada puede ser m谩s injusto que castigar a una empresa porque es buena en su negocio, porque es exitosa, porque es competente.
En "Hatred of the Good:Envy of Great Entrepreneurs" (The Microsoft Defense Site), Edwin A. Locke intenta explicar porqu茅 se comete semejante injusticia: "Hay una raz贸n fundamental por la que los grandes empresarios y las grandes empresas son odiados, y no tiene nada que ver con los as铆 llamados 'monopolios'. Son odiados porque son buenos, o sea porque son m谩s inteligentes, tienen m谩s visi贸n, son m谩s creativos, m谩s tenaces, m谩s ambiciosos y m谩s exitosos que los dem谩s. Los que odian lo bueno no quieren que los menos capaces sean alzados al nivel de los grandes productores (lo cual es imposible); quieren que los grandes productores sean bajados a su nivel. Quieren usar el poder coercitivo del gobierno para destruir a las grandes mentes, y de esa manera no sentirse inferiores. Esto constituye una clara violaci贸n del derecho moral de comerciar libremente con otros hombres. Adem谩s, al privar a las grandes mentes, tales como Bill Gates, de su derecho a la libertad econ贸mica, tambi茅n nos privan a nosotros de lo que producir铆an."
CONCLUSI脫N. Como hemos visto, existen numerosos puntos de vista a partir de los que se puede analizar y criticar la lucha antimonopolio: las leyes que la reglamentan, su aplicaci贸n, la eficiencia de las acciones antimonopolio. Sin embargo, estos argumentos, si bien son v谩lidos y ciertos, podr铆an llevar a la conclusi贸n de que lo que hace falta es modificar las leyes, aplicarlas de manera m谩s efectiva, o enjuiciar 煤nicamente a aquellas empresas que llevan a una "ineficiencia" en el mercado. Pero si la base de nuestro an谩lisis lo constituyen los derechos individuales y morales no hay punto medio que valga, ya que, como afirma Robert A. Levy, "el principio es lo que gobierna, y no la situaci贸n particular de cada caso."
Y el principio nos dice que para terminar con el temido peligro de los monopolios no deben perseguirse empresas exitosas en el mercado libre, sino que debe prohibirse la creaci贸n de monopolios impuestos coercitivamente por el estado, pues este es el 煤nico tipo de monopolio que constituye una verdadera violaci贸n de derechos y al que debemos temer.
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Article File / Ficha del Artículo
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Title: /
Título:
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Leyes antimonopolio versus Derechos Humanos |
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Language: /
Idioma:
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Spanish / Espa帽ol |
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Author: /
Autor:
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Verena WACHNITZ |
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Crédito del autor:
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Asistente de Programas de la Fundaci贸n Atlas para una Sociedad Libre.
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Opinion article / Art铆culo de opini贸n |
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Classic text /
Texto clásico
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Este artículo es anterior a enero de 2006, cuando se reconstruyó el servicio actual.
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