|
|
|
|
|
|
By / Por:
|
Fernando ESTRADA Gallego |
|
|
|
| Virtud militar |
|
| El saqueo de los narcodólares somete a prueba la virtud y naturaleza militar. Entraña varios aspectos fundamentales para comprender la moral de las tropas y la filigrana que integra las estrategias en el conflicto armado colombiano. | |
Escribe Maquiavelo que “el eje de la guerra lo constituyen los hombres, las armas, el dinero y el pan”, “indispensables, dice, son los dos primeros, porque con hombres y armas se obtiene dinero y pan, pero con pan y dinero no se consiguen hombres y armas”. Por una extraña vuelta de tuerca de la historia, Maquiavelo quedarÃa embobado en Colombia. Aquà el eje de la guerra lo constituyen el dinero y el pan.
El saqueo millonario de las caletas con los narcodólares de las Farc, llevado a cabo por parte de unidades del Ejército Nacional, tiene tanto de largo como de ancho. Puede calificarse como un robo entre ladrones, y resulta cómico. Algún ingenuo senador de la república ya dijo que, sin ser delito “era una falta grave”. ¡Aplausos para esta genialidad! La escena tiene ahora un montaje de Perogrullo.
Las cosas sin embargo, son de otro color. El saqueo de los narcodólares somete a prueba la virtud y naturaleza militar. Entraña varios aspectos fundamentales para comprender la moral de las tropas y la filigrana que integra las estrategias en el conflicto armado colombiano. Demuestra tres aspectos decisivos de nuestra guerrita: (1) El azote de la dependencia económica del narcotráfico (2) Un golpe a las virtudes ortodoxas del soldado y (3) La ruptura del juramento de esprit de corps.
Primero la parodia: “es la economÃa, tonto”. Ese virus degenerativo que ha creado ejércitos irregulares y sostiene gastos e inversiones superiores al PIB en Colombia. Las caletas con narcodólares sólo son un botón de muestra de la maquinaria de retroalimentación entre armas, indumentaria, viajes y cuarteles de los nuevos mercenarios medievales.
El dinero, que Maquiavelo el estratega concibió como segundo término, es ahora primerÃsimo. La emoción de la avaricia se extendió como virus en estas unidades. Calló la repartición, jurando y recurando silencio. Pero nada. Algunos comenzaron a gastar más de la cuenta. Bacanales y rumba en la otrora ciudad victoriana. Compras en grandes Centros Comerciales. Hasta más no poder. Y los inexplicables retiros de soldados en los cuales la nación habÃa hecho inversiones costosas.
Segundo. Clausewitz, el artÃfice de una teorÃa clásica de la guerra, que ya no se lee en nuestros cuarteles, escribió lo que sigue: “Un ejército que mantiene sus formaciones usuales bajo el fuego más intenso, que nunca vacila ante temores imaginarios, orgulloso de sus victorias, no pierde nunca el sentido de la obediencia, el respeto y la confianza en sus jefes, aún en medio del desastre de las derrotas. Un ejército que practique las privaciones y el esfuerzo, como los músculos del atleta, está imbuido de la verdadera virtud militar”.
Si algo puede quebrantar más las estrategias de lucha contrainsurgente es convalidar lo sucedido. Ningún militar puede poner reparo en la necesaria separación absoluta de estas unidades. Son para el conjunto de las tropas un contraejemplo. El soldado en un campo de batalla extiende con sus acciones principios que son la moral de la república. Al separarlos y colocarlos de cara al paÃs, el ejército conserva a la vez una necesaria confianza de la ciudadanÃa. De no hacerlo divide y da ventajas al contrincante.
Lo tercero, que se impone por ello, es la propia disciplina interna de las fuerzas armadas, a fin de mantener la unidad corporativa, el esprit de corps. Disciplina y expulsión inmediata, para que luego obren las leyes. Porque en caso de resultar inculpados legalmente los órganos competentes son los judiciales. ¡Abajo el teatro polÃtico!
|
|
|
Article File / Ficha del Artículo
|
|
Title: /
Título:
|
Virtud militar |
|
Language: /
Idioma:
|
Spanish / Español |
|
Author: /
Autor:
|
Fernando ESTRADA Gallego |
Author email address:
Correo electrónico del autor:
|
|
Author credit:
Crédito del autor:
|
Autor colombiano, director del Centro de Estudios Regionales CER.
|
Type of text:
Tipo de texto:
|
Opinion article / ArtÃculo de opinión |
|
Category: /
Categoría:
|
|
|
Classic text /
Texto clásico
|
|
No. of words:
Núm. de palabras:
|
571 |
Article introduced on:
Artículo introducido el:
|
This archived article is older than January 2006 when the current service was rebuilt.
Este artículo es anterior a enero de 2006, cuando se reconstruyó el servicio actual.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|