Home / Inicio      Make home page / Hacer página de inicio       Terms / Condiciones      Legal / Aspectos legales      Contact / Contacto
 

 
    Articles | Artículos     Search | Buscar     FAQ / Preguntas frecuentes
         Back / Regresar

      

By / Por: Carlos FERNÁNDEZ Cuesta
La indignación de los inmorales
Las liberalidades que se tomó Shapiro de no ser minucioso para evitar que se consumara el Show humorístico, no son en lo absoluto inocentes y responden a breves y de baja intensidad, pero señales al fin, de un tipo de hostilidad contra el gobierno bolivariano y en especial con la de su socio, el gobierno cubano.

Las excusas dadas por el embajador de los EEUU Charles Shapiro en Venezuela de la actuación del cómico Gilberto González ridiculizando al presidente Chávez dentro de la residencia privada de esa embajada, nos resultan frágiles y de una insuficiente solidez argumental. Es de naturaleza los cuidados y usos que debe guardar- en pulsión de las tensiones y circunstancias concretas- un representante de un país extranjero en las actividades que programa y desarrolla su representación diplomática. Las liberalidades que se tomó Shapiro de no ser minucioso para evitar que se consumara el Show humorístico, no son en lo absoluto inocentes y responden a breves y de baja intensidad, pero señales al fin, de un tipo de hostilidad contra el gobierno bolivariano y en especial con la de su socio, el gobierno cubano. No olvidemos tampoco que el mayordomo del régimen J.V.Rangel,para acusarla de injerencia y rechazando los eventos en la embajada norteamericana, hizo uso de una parte de la normativa de la Convención de Viena el Art 41, pero olvidó arteramente mencionar el art.47 de ese mismo convenio que indica en su aparte 1ero lo siguiente:1. "En la aplicación de las disposiciones de la presente Convención, el Estado receptor no hará ninguna discriminación entre los Estados". Es obvio, que el gobierno de los EEUU intentará neutralizar al ver con claridad y cada vez con más recelo, la relevante discriminación de la que se siente víctima, dados sus inmensos intereses en el hemisferio, y de la influencia abrumadora- que los "bolivarianos" no hacen ningún esfuerzo por ocultarla- del régimen de la Habana en Venezuela Lo que ha hecho el gobierno de los Estados Unidos a través de su embajador, es una muestra -aunque pequeña esta vez- de como el país con este gobierno impostor, que se viene llenando la boca ahora con mayor intensidad que nunca alegando a cada rato el principio de no intervención, que Venezuela encuentra dentro de sus fronteras un tipo de confrontación absolutamente indeseable a sus intereses nacionales, que involucra directamente a dos países extranjeros: Cuba y a los EEUU. Es este régimen envuelto en su ultranacionalismo de cartón y que ha mencionado como nunca el principio de la no intervención, que el país se está viendo conducido paulatinamente a un enfrentamiento, donde la capacidad de maniobra para la toma de decisiones propias sobre su destino, se desplaza sobre dos naciones distintas a ella misma. Desde luego y lo realmente grave es que, desde el poder se trata de favorecer abiertamente a una nación sobre la otra con la consecuente perdida de soberanía y la gestación de un escenario pugnaz tan innecesario como inconveniente. Nos produce risa, aunque de fondo trágico, el sainete que los muñecos de guiñol del jefe, como el propio José Vicente o Tarek Willian Saáb, realizan al expresar su indignación contra Shapiro. Muy pecho cuadrados, orondos y dignos para inculpar al líder de la misión norteamericana de inmiscuirse en nuestros asuntos y de conducta inamistosa, pero sonrientes, mansos, hincados y sirvientes ante ese papel secante- que da la impresión de estar vestido permanentemente cubierto con alambres de púas, del embajador Germán Sánchez Otero. Es casi ocioso enumerar por lo abundante y notorio, los casos de beligerancia y el papel que ha adquirido este señor dentro de política venezolana como procónsul de Fidel Castro. El sujeto ostenta una categoría que le otorga entre sus lujos, agredir, bajo los auspicios y complacencia del gobierno, a la mayoría de los venezolanos que se oponen al chavismo, siendo regular el acusarlos de xenófagos, golpistas,fascistas o bien entablar enconadas bravatas y descalificaciones contra alcaldes, políticos opositores o gremios profesionales. Ese poder omnímodo e insolente que ejerce este embajador mancillando a la nacionalidad y a los ciudadanos venezolanos, es importante recalcárselo a Rangel, no sólo sería inaceptable para la Casa Blanca en su país; la nación más infeliz del mundo y a los gobernantes que permitieran o hubieran sido cómplices en promover una conducta de esta naturaleza de un representante extranjero en su suelo, los esperaría un juicio por "traición a la patria" al ser colaboradores confesos de los intereses de un gobierno extranjero en perjuicio del propio. En esos supuestos, dentro de los muchos delitos que ya han cometido, se encuentra toda la jerarquía, presidente y vicepresidente incluido,producto de las relaciones de subordinación en que se sumergieron con respecto a Castro y su ficha plenipotenciaria Germán Sánchez Otero. Por último indicamos que, en lo particular nos resulta antipático por lo perjudicial, que Venezuela sea objeto de un juego de intereses que le son ajenos, que nada le traerá de provecho y que ha sido la consecuencia de la devastación criminal e irresponsable de un grupo, que más que actores políticos se trata del comportamiento de un puñado de aventureros. De las principales tareas en la reconstrucción que habrá que emprender, será el de la reforma a fondo de nuestra política exterior. Para ello surgirá como urgente, establecer un marco de prioridades que en cuanto a proceso, esté en función del nivel de potencial del Estado, de la naturaleza del sistema político nacional, y de la situación del nivel internacional.

Article File / Ficha del Artículo
 Title: /  Título: La indignación de los inmorales
 Language: /  Idioma: Spanish / Español
 Author: /  Autor: Carlos FERNÁNDEZ Cuesta
 Author email address:
 Correo electrónico del autor:
 Author credit:
 Crédito del autor:
Abogado y escritor venezolano.
 Type of text:
 Tipo de texto:
Opinion article / Artículo de opinión
 Category: /  Categoría:
 Classic text /  Texto clásico
 No. of words:
 Núm. de palabras:
840
 Article introduced on:
 Artículo introducido el:
This archived article is older than January 2006 when the current service was rebuilt.

Este artículo es anterior a enero de 2006, cuando se reconstruyó el servicio actual.
 
      
  Other articles by this author: / Otros artículos de este autor:  
1.Aristide agradece a Chávez
2.¿Era Allende un demócrata?
3.¿Petkoff, presidente del CNE?
4.¿Teodoro, presidente del CNE?
5.¿Un ministerio para la reconciliación?
6.Carta de un maracucho al Presidente del CNE
7.Chávez, Evo y el mito de la redención
8.Dalai Chávez y la no violencia
9.De "alcapones" y malandros
10.De historia sangrada y otras obsesiones
11.De pistolas, pistoleros y pistoladas
12.El "negrito" Chaderton y la revolución "vomita"
13.El beisbol y los dos países
14.El cubanismo salvaje y sus trampas
15.El fracaso de la mesa y sus obsesos
16.El pasado y el futuro de los medios en Venezuela
17.El vicepresidente de Venezuela y los empresarios
18.Fidel, Fangio y el terrorismo
19.Hello, Mister King
20.Hussein le escribe a Chávez
21.La ciencia de Marcel Roche
22.Mítines de terror y el revocatorio
23.Mentirosas por encargo
24.Oposición, derrota y cubanización
25.Patriotas de plástico
26.Talento fuera de casa
27.Un dedo dos sistemas
28.Una llamada más
29.Venezuela superjurídica
30.Yo no fui ¿y qué?
   New authors
  Nuevos autores
   E-mail: / E-mail:
   
   Password: / Contraseña:
   
     
    Forgot your password?
   ¿Olvidó su contraseña?
  Total no. of articles
 Núm. total de artículos
3601

  Total no. of authors
 Núm. total de autores
978

 
Articles in this site may be freely republished according to our terms and conditions.
Los artículos de este website se pueden republicar cumpliendo nuestros términos y condiciones.
© Opinionpress, 2006. All rights reserved. Todos los derechos reservados. info@opinionpress.com