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By / Por:
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Carlos FERNÁNDEZ Cuesta |
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| El fracaso de la mesa y sus obsesos |
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| Los precarios acuerdos de la mesa, repetimos, son el balance final de una derrota parcial de la oposición, pero derrota al fin. | |
Los acuerdos surgidos de la mesa(MNA)) y que tanta polémica además de insatisfacción ha desatado en los opositores, muestra que la compresión política de sus propios fracasos, no es mínima sino por completo inexistente.
Los recientes resultados de esa instancia, y no parece complicado comprenderlo, no son otra cosa que el registro de un momento político que terminó por favorecer al gobierno ante las reiteradas tácticas fallidas de la oposición por sacar a Chávez de la presidencia.
Muchos olvidan ahora, que la MNA fue totalmente ignorada, subestimada y hasta acusada por muchos sectores decisivos de la oposición de tratar de servirle de flotador al régimen.
Los factores integrados en la Coodinadora Democrática estaban tan ocupados en derrumbar al gobierno, aprovechando la intensa y formidable protesta en las calles, que no sólo se dieron primero el tupé de tratar de imponerle la agenda a la mesa con la famosa enmienda constitucional cuyo fin era llamar inmediatamente a elecciones presidenciales, sino que lo combinaron muy pronto antes de que cantara un gallo, todavía fresca la formación de aquella, con el llamado a un paro de características insurreccionales que a descampado pidió la abdicación de Chávez.
Pero el anillo de incompetencias se consuma, al hundir en el absoluto ostracismo la estrategia previa depositada en el referéndum Consultivo que tenía fijada la fecha de su realización.
El no reconstruir ésta dinámica y juzgar los menguados resultados finales de los acuerdos como si la mesa hubiera estado detenida en el tiempo, plana y sin vinculo alguno con el vértigo de los sucesos, ya no solo es irresponsable, los ciudadanos que de ese modo actúan, así como los que directa o indirectamente influyeron en la políticas de la oposición, se hacen muy poco favor a si mismos por el engaño e hipocresía en la que viven pero además, le siguen causando un daño poderoso a la tarea impostergable de elaborar un riguroso y coherente plan que no haga aguas y enfile hacia una estrategia única, sin desvíos en dirección de hierro a desbarrancar a los delincuentes que hoy usurpan el poder.
Aunque en cierto modo es verdad la disculpa, de que era difícil para los coordinadores de la oposición resistir y no sucumbir a la calentura que como el aliento de un huracán zarandeaba a todo el país, impulsando las acciones que convergían en solicitar a Chávez que se fuera, sobre todo después de la masiva adhesión al paro de los "petroleros", también es verdad, que ese espacio que separa a los líderes comunes y corrientes de los liderazgo históricos, aquellos que no se complacen en una lectura transitoria de los acontecimientos ni se dejan embaucar por ellos, sino que son capaces de persuadir proporcionando metas claras y marchar con convicción hacia ellas, no surgió por desgracia en el devenir del tormentoso proceso que hemos estado viviendo los venezolanos.
Es necesario como ejercicio ineludible de aprendizaje, para todos los que desean influir en los eventos del país, donde de alguna manera son protagonistas o aspiran a serlo, asimilar las derrotas no encubrirlas ni encabronarlas con argumentos podridos donde todas las culpas por no haberse logrado los objetivos recaen sobre los otros, el "malvado" adversario o la mala fe e impericia de aliados, pero jamás sobre si mismos envolviendo su propia actuación en una burka de indulgencias y fútiles justificaciones.
Los precarios acuerdos de la mesa, repetimos, son el balance final de una derrota parcial de la oposición, pero derrota al fin.
No obstante todo esto, mucho se le arrancó al gobierno firmando las fiambres de sus conclusiones. Al desaparecer la conflictividad activa de la gigantesca movilización de la calle producto de las frustraciones de las metas desmesuradas que no se consiguieron, la oposición, medida desde esta perspectiva, poco pero algo gana con lo suscrito.
Es suficiente esta razón, para que se den con una piedra en los dientes, los que tan sólo ayer eran los más conspicuos agitadores de infinidad de innovaciones tumba- gobierno y de ningunear a la mesa para convertirse en los obsesos inocentes irritados de hoy.
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Article File / Ficha del Artículo
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Title: /
Título:
|
El fracaso de la mesa y sus obsesos |
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Language: /
Idioma:
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Spanish / Español |
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Author: /
Autor:
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Carlos FERNÁNDEZ Cuesta |
Author email address:
Correo electrónico del autor:
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Author credit:
Crédito del autor:
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Abogado y escritor venezolano.
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Type of text:
Tipo de texto:
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Opinion article / Artículo de opinión |
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Category: /
Categoría:
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Classic text /
Texto clásico
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No. of words:
Núm. de palabras:
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665 |
Article introduced on:
Artículo introducido el:
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This archived article is older than January 2006 when the current service was rebuilt.
Este artículo es anterior a enero de 2006, cuando se reconstruyó el servicio actual.
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