|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
By / Por:
|
Carlos FERNÁNDEZ Cuesta |
|
|
|
| ¿Un ministerio para la reconciliación? |
|
| Nos parece que puede ser muy útil al gobierno de transición, crear un ente de alto nivel para la reconciliación. Preferiblemente con rango de Ministerio de Estado, teniendo por titular del mismo a un hombre o una mujer que se destaque por sus cualidades para la ponderación, la mediación y la resolución de conflictos. | |
Todo conduce a presumir, que los días del régimen "bolivariano" llegarán pronto a su final. Sin olvidar que la consulta revocatoria- como todo el mundo lo sabe- , seguirá encontrándose con enormes dificultades para imponerse. No obstante, más que nuestra esperanza personal para que así sea, pensamos con absoluta firmeza y convicción que son los factores radicados en la realidad los que avanzan inequívocamente contra la voluntad despótica que con su diarrea de incompetencia, mentiras y disparates será derrotado; no importa lo que termine por hacer e inventar para tratar de impedirlo.
Para reconstruir el país y reconducirlo nada- a mi modo de ver- en este momento, puede ser más importante ni de mayor entidad, que buscar los caminos que tiendan a garantizar la paz interior. Sin ella, es de perogrullo, no hay margen para la gobernabilidad y como consecuencia a una transición exitosa.
Difiero de algunos analistas que de buena fe pero erráticamente, creen que el reencuentro de las odiosas divisiones que ha producido el discurso y la acción de Chávez permanecerán inocuas- evaluando como un puro artificio circunstancial su verbo bastardo-, y desaparecerán una vez el caudillo barinés sea desplazado del poder.
Desde las perspectivas de los que seguirán sintiendo la ascendencia de su liderazgo, que los habrá, su conductas pendularán- seguramente- en acciones constantes de calle, civiles e inciviles, de desaprobación de las nuevas autoridades, como de actuaciones hostiles armadas y de sabotaje.
Del mismo modo y lo que es más preocupante, dado que Chávez y sus mesoneros de alcoba civiles y militares más cercanos, le han hecho tan inmenso daño a Venezuela involucrados en numerosas crímenes, que de no planificarse a tiempo medidas que prevean el control de esos fantasmas acumulados en la población opositora las venganzas, los odios y las retaliaciones pueden terminar por arruinar todo el esfuerzo que necesitamos, cayendo más al fondo de la oscuridad en la que obviamente hace tiempo nos encontramos.
No basta entonces con declaraciones de buena voluntad, apelando a una supuesta metafísica de la felicidad que nos arrullará en automático compadrazgo con afiliados al antiguo régimen o simpatizantes de él.
Los odios están allí y van alcanzar como con frecuencia ocurre- no solamente a los jerarcas-, sino a los medianos y pequeños dirigentes y aún al pueblo más inocente. Estas persecuciones pueden consumarse de diversas formas; una de ellas por ejemplo, es el negarle el trabajo por su precedente filiación chavista.
Desde luego, que decisiones acertadas en materia económica y social que produzca en corto tiempo señales de recuperación del empleo y muestre signos de prosperidad, será el mejor antídoto que conlleve a la reconciliación.
El estado de las finanzas públicas y la maltratada economía privada en buena parte extinguida, nada indica de positivo para que esto pueda ser tan rápido como la urgencia nos lo reclama.
Pero un gran facilitador para ir en dirección firme hacia el indispensable progreso de nuestra maltrecha economía, serán los puentes que se tiendan al reencuentro de todos los venezolanos, sin que esto signifique auspiciar el encubrimiento ni la impunidad.
Nos parece que puede ser muy útil al gobierno de transición, crear un ente de alto nivel para la reconciliación. Preferiblemente con rango de Ministerio de Estado, teniendo por titular del mismo a un hombre o una mujer que se destaque por sus cualidades para la ponderación, la mediación y la resolución de conflictos; y que su figura posea ya de suyo suficiente ascendencia para domesticar rencores, evitar injusticias y restituir las que eventualmente se consumen.
Insistimos que esta materia debe ser abordada con seriedad sin más banalidades ni demoras. De no hacerlo, las perturbaciones por su omisión quizás tengamos que pagarlo demasiado caro, mucho más que el precio que tiene hoy para evitarlo.
|
|
|
Article File / Ficha del Artículo
|
|
Title: /
Título:
|
¿Un ministerio para la reconciliación? |
|
Language: /
Idioma:
|
Spanish / Español |
|
Author: /
Autor:
|
Carlos FERNÁNDEZ Cuesta |
Author email address:
Correo electrónico del autor:
|
|
Author credit:
Crédito del autor:
|
Abogado y escritor venezolano.
|
Type of text:
Tipo de texto:
|
Opinion article / Artículo de opinión |
|
Category: /
Categoría:
|
|
|
Classic text /
Texto clásico
|
|
No. of words:
Núm. de palabras:
|
617 |
Article introduced on:
Artículo introducido el:
|
This archived article is older than January 2006 when the current service was rebuilt.
Este artículo es anterior a enero de 2006, cuando se reconstruyó el servicio actual.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Other articles by this author: / Otros artículos de este autor:
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Total no. of articles Núm. total de artículos |
3601 
|
Total no. of authors Núm. total de autores |
978  |
|
|
|
|
|
|
|