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Luis REVEL Mezquita |
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| ¡CiudadanÃa... es un verbo! |
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| Es importante que busquemos en México a gobernantes que se puedan acostumbrar al hecho de que este ensayo democrático no puede existir con ciudadanos escondidos. | |
Cuando utilizamos el termino de ciudadano, lo hacemos expresando distintas y diversas connotaciones. Si quisiéramos reducirlo a una mera acepción legal de razones nacionalistas... ciudadanos seriamos todos los que nacemos o nos nacionalizamos en un determinado paÃs. Sin embargo; la definición anterior no abarca nuestra relación social ni expresa por si misma, nuestra forma de gobernarnos.
Algo similar sucede con el concepto llamado: familia. Una manera simplista serÃa decir que todos los descendientes de un mismo tronco sanguÃneo pueden llamarse familia. Bajo este esquema, familia pudieran ser dos personas que jamás se hubieran conocido ni mucho menos tratado. Se tratarÃa en este caso de relaciones biológicas que comparten cierta igualdad genética; pero que sentido practico tendrÃa hablar de familia en una situación de ese tipo?. Aquà tendrÃamos que explorar lo que el concepto familia significa en el sentido de relaciones, interdependencia y ayuda mutua. Desde este punto de vista, familia no serÃa algo que se es; sino algo que se hace.
De igual manera; y al continuar esta analogìa; ciudadano o ciudadanÃa no serÃan ellos "sustantivos" sino "verbos". Se requerirÃa de esta apreciación y perspectiva para poder determinar si un grupo de ciudadanos deciden un ensayo democrático . Y más aún, si ellos están o no, en el camino de formar una comunidad. Entendiendo por ello, a una agrupación de individuos que además de procurar su beneficio individual cuiden, cultiven y logren el bien comunitario. Cuando "ciudadanÃa" se acepta y reconoce como un concepto que significa: algo que se hace; el mismo termino nos lleva hacia el análisis de muchas y variadas acciones.
Votar el dÃa de una elección es un acto que pudiera estar dentro del hacer ciudadanÃa. Pero también estarÃa en este campo el abstenerse y no votar. Ambos actos nos llevan a distintas consecuencias en el ejercicio democrático, pero no constituyen por si solos la totalidad que significa el hacer ciudadanÃa. Algo o mucho adicional a esto, serÃa requerido si pensáramos en evolucionar a un sistema democrático para lograr buenas y efectivas acciones de gobierno. Más acciones; serÃan indispensables si además, deseáramos convertir a una agrupación de ciudadanos en una verdadera y sobretodo prospera comunidad.
El ensayo de un sistema de gobierno llamado democracia, demanda ciudadanos y ciudadanÃa para rescatar los ideales inherentes a su razón y génesis. Es necesario además, recuperar su cualidad fundamental: La de ser un sistema que tiene la capacidad de generar su propia evolución y transformación sin actos de violencia y sin ruptura social. El parte aguas histórico de este caminar y ensayo para México comenzó con un enfrentamiento de ciudadanÃa y gobierno en 1968. También en el suceso de Tlaltelolco se pudo demostrar que ser ciudadano es: lo que se hace y no lo que se es.
Una evolución de más de treinta años nos llevo el reconciliar los intereses del sistema de gobierno de partido único con el mensaje de sus gobernados. Fue un reclamo hacia el respeto del voto y la disidencia. Aún cuando el gobierno decidió reaccionar y condescender cediendo espacios a otros partidos en diputaciones, presidencias municipales y hasta gobiernos estatales... el ciudadano querÃa el ensayo democrático en su totalidad. En Julio del año 2000 la Presidencia de la Republica dejó de ser un botÃn del sistema. En ese momento México y sus habitantes asumieron una responsabilidad que los llevarÃa a nuevas y distintas dimensiones en el quehacer ciudadano.
Pero quedaron lesiones y algunas confusiones. Ese proceso que se tomó 30 años no fue suficiente para eliminar totalmente de nuestras mentes el concepto de súbditos y tomar finalmente el de ciudadanos. Por otro lado, la alternancia en los partidos fue confundida por muchos de nosotros como si por ella misma, fuera suficiente para provocar los cambios. Esta confusión, inclusive permitió el oportunismo de un partido para "llevar agua para su molino" y denominarse el gobierno del cambio. Es importante que recordemos bien la historia para poder fortalecer la acción ciudadana y con ella aseguremos la supervivencia y eficacia de la democracia.
Es importante que busquemos en México a gobernantes que se puedan acostumbrar al hecho de que este ensayo democrático no puede existir con ciudadanos escondidos. Para que en México y en Sonora se produzcan ciertos cambios es indispensable que las acciones positivas sean publicitadas y reconocidas como acciones ciudadanas con respuestas de gobierno. Con esto, me quisiera referir a dos ejemplos de ciudadanÃa sonorense:
Una nueva y moderna Ley de Fomento Económico fue promulgada por el Congreso del Estado gracias a la iniciativa, recursos, ideas e intenso cabildeo de todos los Presidentes de los organismos empresariales en Sonora. Sin embargo fue difundida a la comunidad a través de un desayuno de agradecimiento del sector empresarial hacia su gobierno estatal. Los gobernantes y legisladores desperdiciaron una gran oportunidad para demostrarle a su pueblo que con acción ciudadana positiva se dan cambios necesarios en el marco legal. Los ciudadanos, a su vez, por razones históricas y culturales dejaron que el merito quedara en el gobierno.
Otro caso fue que ante una arbitraria subida a las tarifas eléctricas de parte de la Comisión Federal de Electricidad, un grupo de damas de Hermosillo lucharon contra la medida ante la misma Presidencia de la Republica. Arriesgaron valerosamente hasta su libertad con esa lucha y levantaron un ejemplar movimiento ciudadano que repercutió hacia otros Estados. Su esfuerzo dio resultado y el alza en las tarifas fue modificado trayendo beneficios a los habitantes de Sonora. Al final se cedió al poder presidencial. A través de un hábil secretario particular las damas del movimientos fueron persuadidas para que el merito de la medida de la baja, fuera del mismo presidente que provocó la alza. Otra oportunidad de merito y lucimiento de acción ciudadana que fue arrebatada por las necesidades electorales de un gobierno y su partido polÃtico.
En el próximo gobierno Sonora 2003 necesitamos lideres polÃticos que entiendan que el quehacer ciudadano los fortalece y nos lo debilita. Los ciudadanos tendremos que estar alertas de no ser afectados negativamente por tradiciones culturales obsoletas. Una vez que tanto los gobernantes como los ciudadanos sepan que ciudadanÃa es lo que se hace y no lo que se es... Tendremos los cambios esperados. Con esto dejaremos de andar utilizando frases sin sentido de manejo electorero como es el de: "Quitémosle el freno al cambio".
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Article File / Ficha del Artículo
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Title: /
Título:
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¡CiudadanÃa... es un verbo! |
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Language: /
Idioma:
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Spanish / Español |
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Author: /
Autor:
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Luis REVEL Mezquita |
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Author credit:
Crédito del autor:
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Autor mexicano.
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Type of text:
Tipo de texto:
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Opinion article / ArtÃculo de opinión |
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Category: /
Categoría:
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Classic text /
Texto clásico
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No. of words:
Núm. de palabras:
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1062 |
Article introduced on:
Artículo introducido el:
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Este artículo es anterior a enero de 2006, cuando se reconstruyó el servicio actual.
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