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Omar Edgardo RIVERA |
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| Las opciones previsionales | | Algo más sobre pobreza y vejez |
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| ¨Es dramáticamente absurdo que alguien que haya gozado de un moderado salario a lo largo de su desempeño laboral y disfrutado de beneficios sociales inherentes al empleo (seguridad medica vinculada a invalidez entre otras) en la mayor parte de su existencia, este condenado a la penuria en la fase final de su vida¨ | |
A raÃz del articulo publicado en esta columna la semana pasada (Viejos y Pobres, Diario Tiempo, 2003-12-12) he recibido infinidad de correos electrónicos en los cuales los lectores se agrupan criticando mi propuesta de implementar las Administradoras de Fondos Privados (AFPs) o defendiendo esta alternativa al debilitado y fracaso modelo de reparto existente en la actualidad.
Algunos, como mi prima Rosamaria Meseen, "dudan" de los resultados, me argumenta y pregunta a la vez: ¿cuántos pueden ahorrar en Honduras?.
Bueno, allà existe validez en la oposición si desconocemos la ultima parte de mi escrito que dice: "Con esta acción legislativa (Ley de Fondos Privados de Pensiones o Ley de la Administradoras de Fondos de Pensiones o AFPÂ’s) reducirÃamos las probabilidades que los que trabajan en el sector formal estén condenados a la pobreza en su vejez; para los demás, habrá que brindarles auxilios mediante programas ejecutados desde el Instituto Hondureño de Atención al Adulto Mayor (IHAM) y ejecutando proyectos dirigidos a atender a los ancianos en estado de abandono y/o mendicidad".
No pretendo que desprotejamos a los que menos tienen y no cuentan con capacidad de ahorro, lo que intento es con la iniciativa en análisis es evitar que los actuales institutos de previsión sigan mal utilizando los recursos de los ahorrantes.
Nuestros viejos son pobres, más aun que los jóvenes, por lo que se requiere atenderlos y evitar que sigan multiplicándose como consecuencia de un inadecuado sistema previsional.
Según el Instituto Nacional de EstadÃsticas (INE) los ancianos hondureños constituyen uno de los sectores más pobres de Honduras; esto los limita de llevar una vida digna y decorosa, no pudiendo cubrir las necesidades consideradas básicas que incluyen: alimentación, vestido, alojamiento, electrodomésticos, disponibilidad de servicios públicos (agua potable, energÃa eléctrica, recolección de basura, tratamiento de aguas residuales), condiciones ambientales sanas, acceso a medios de transporte apropiados, a servicios de salud, educación y cultura.
Muchos dirán que es lógico que un hombre o mujer que fue pobre en su juventud sea pobre en su vejez, especialmente natural si la mayorÃa de la población (8 de cada 10 hondureños viven bajo la lÃnea de la pobreza) es infortunada en el paÃs; no obstante, es dramáticamente absurdo que alguien que haya gozado de un moderado salario a lo largo de su desempeño laboral y disfrutado de beneficios sociales inherentes al empleo (seguridad medica vinculada a invalidez entre otras) en la mayor parte de su existencia, este condenado a la penuria en la fase final de su vida.
Que el Estado se encargue de asistir a los que son incapaces de auto garantizarse un futuro honorable y que le brinde condiciones adecuadas a los que si tengan disponibilidad de hacerlo.
Opciones existen (yo me quedo con las cuentas de capitalización individual); están las extremas, mixtas y las que garantizan el statu quo; el gobierno, luego de amplia concertación, debe escoger la que mas se adapte a nuestra realidad, o una combinación de varias.
Existen en la actualidad alternativas al modelo desgastado de reparto; dicho modelo, de base solidaria, en el cual los trabajadores activos sostienen a los pasivos que aportaron durante el transcurso de su actividad, tiene como caracterÃstica anexa el hecho de que históricamente los fondos son administrados por el gobierno, a través de juntas en las cuales hay una representación poco influyente de los aportantes.
¿Pero cuales son estas alternativas al modelo solidarista de reparto?
Veamos.
Clasificar los sistemas de previsión en sÃ, no es tarea fácil, pues los modelos de organización previsional que han adoptado los diferentes paÃses del mundo no son tan excluyentes unos de otros, se presentan dinámicos y en general se adecuan, en transición y/o reforma.
Una clasificación de rutina (que no es restrictiva porque se pueden generar otros), podrÃa ser :
Sistemas de capitalización individual: dicho modelo se sustenta en el ahorro individual, cuyos fondos son administrados por el área privada o por la pública, y con los cuales se efectúan inversiones para obtener mayores rendimientos; hay casos de sistemas de capitalización individual puros, y otros se combinan con prestaciones básicas aseguradas por el Estado. La capitalización puede ser individual o colectiva, en realidad, y de orden público o privado según quien administre los fondos.
Sistemas mixtos: es una combinación del sistema de reparto y el de las cuentas de capitalización individual, en el cual se asegura una prestación básica por parte del Estado, generalmente obligatoria y asegurada, y el resto queda librado a la capitalización o ahorro individual a lo largo del desempeño histórico. Estos sistemas están en discusión por la posible inequidad que podrÃa darse entre quienes registran menores ingresos, con menor posibilidad de capitalización, y los demás. También en épocas de desempleo creciente aparece el riesgo de que recaiga sobre el Estado toda la responsabilidad de la cobertura futura. De igual forma existe un mezclado sistema de reparto el cual se puede operar con cuenta individual, como el caso de las "cuentas virtuales" en Suecia, y pueden diseñarse regÃmenes de reparto con capitalización parcial para regÃmenes "no estatales" controlados por el Estado.
Sistemas complementarios: son aquellos en que además del aporte que se efectúa sobre el sistema de capitalización o sobre el sistema de reparto público, está permitido efectuar voluntarios aportes a otras cajas profesionales, por ejemplo, y estos aportes actúan luego como fondo complementario.
Bueno, a los que no le apuestan a las AFPs, justificando que las mismas no se adaptan a nuestras a nuestra realidad, los llamo a explorar las alternativas enlistadas anteriormente; y al estamento estatal (principalmente a los Diputados) a rescatar la original iniciativa que en tiempos de Gustavo Alfaro y Carlos Flores se sometió a consideración del Congreso Nacional de la Republica, para hacerle las correcciones del caso y reformar lo que a leguas se presenta urgente de innovación.
¡Hagamos algo ya!
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Article File / Ficha del Artículo
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Title: /
Título:
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Las opciones previsionales |
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Language: /
Idioma:
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Spanish / Español |
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Author: /
Autor:
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Omar Edgardo RIVERA |
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Correo electrónico del autor:
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Author credit:
Crédito del autor:
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Autor hondureño.
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Type of text:
Tipo de texto:
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Opinion article / ArtÃculo de opinión |
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Category: /
Categoría:
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Classic text /
Texto clásico
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No. of words:
Núm. de palabras:
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945 |
Article introduced on:
Artículo introducido el:
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This archived article is older than January 2006 when the current service was rebuilt.
Este artículo es anterior a enero de 2006, cuando se reconstruyó el servicio actual.
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