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Omar Edgardo RIVERA |
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| El polvorín global |
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| La mayoría de los conflictos del año 2003 está relacionada con reclamos territoriales. Es el objeto de conflicto por el cual se genera el menor porcentaje de disputas violentas. | |
Gracias a una invitación cordial de la Fundación Friedrich Naumann, recientemente participe en un seminario de capacitación en Gummersbach, Alemania, relacionado con resolución de conflictos; durante quince días y en compañía de una veintena de jóvenes académicos y políticos de diversas nacionalidades, evaluamos la situación conflictiva en la que vive el mundo en la actualidad, y los mecanismos para solucionar estas crisis.
Con este, iniciare una serie de artículos, crónicas, compilaciones y resúmenes relacionadas a mis experiencias y documentos estudiados durante este viaje a Europa; en gran medida, los escritos corresponden a diagnosticar el clima de conflictos en las distintas regiones del orbe y a promocionar las técnicas de resolución de conflictos que recomienda el Instituto para el Estudio de Conflictos Internacionales de Heidelberg.
Iniciemos con el barómetro de conflictos del año 2003, una visión general al "polvorín global" en el que se ha convertido el planeta Tierra.
Los datos en este informe es estadístico y muestra una tendencia; la mayoría de los conflictos allí apuntados (todos vigentes al 31 de Diciembre del 2003) siguen en pie, causando tensión, zozobra e inestabilidad en el mejor de los casos, y llanto, dolor, muerte y destrucción en el peor.
Veamos.
Durante el año 2003 se produjeron 218 conflictos políticos, 14 de los cuales pueden considerarse como guerras y 21 como crisis muy serias. En total, se contabilizan 35 conflictos de carácter predominantemente violento, a los que se agregan 45 conflictos del tipo "crisis", en los que el recurso a la violencia es un hecho aislado. Por otra parte hubieron 138 conflictos no violentos, 63 de los cuales eran crisis y 75 conflictos latentes.
De estos conflictos 136 son intraestatales y 82 interestatales. Solamente una de las 14 guerras tiene carácter interestatal (la guerra de Estados Unidos contra Irak). La situación se repite a nivel de las crisis serias donde se registran solamente dos conflictos interestatales (India contra Pakistán [Cachemira e India] y otra vez contra Pakistán [glaciar Siachen]) comparado con 19 crisis serias intraestatales. Respecto a los niveles de intensidad de "crisis" y "conflictos manifiestos" una vez más el número de conflictos intraestatales supera el de los interestatales. Solamente a nivel de los conflictos latentes las disputas entre estados se ubican por encima de las intraestatales. Es decir, menos de 10 por ciento de todas las guerras y crisis serias se libran entre estados.
Los niveles de intensidad de crisis seria y guerra se agruparon en una categoría con el fin de analizar las tendencias a largo plazo. Como resultado de las observaciones resulta evidente que los conflictos violentos intraestatales predominaron desde el inicio de los estudios del Instituto para el Estudio de Conflictos Internacionales de Heidelberg. La curva de evolución correspondiente a los conflictos intraestatales muestra un ascenso continuo, registrándose incrementos muy pronunciados en los primeros años del período relevado (de 3 conflictos en 1945 se pasó a 13 en 1948), a mediados de los años cincuenta (de 9 en 1955 a 14 en 1958), a fines de los años setenta y principios de los ochenta (de 18 en 1977 a 28 en 1983), a fines de los ochenta y comienzos de los noventa (de 23 en 1987 a 37 en 1994) y desde fines de los noventa hasta el año pasado (pasando de 27 en 1997 a 38 en 2002). En 2003 la cantidad de conflictos intraestatales de alta intensidad ser reduce por primera vez en cuatro años, al caer por cuatro a 32.
En comparación la curva de evolución correspondiente a los conflictos interestatales violentos se presenta más equilibrada. Al respecto llama la atención el incremento a fines de los años setenta (pasando de 3 conflictos en 1976 a 7 en 1980) y el aumento repentino a fines de los años ochenta y principios de los noventa (de 5 en 1987 a 10 en 1991). El período comprendido entre 1991 y 1994 resulta especialmente interesante. Si bien por un lado el número de guerras interestatales y de crisis serias ha disminuido sensiblemente (de 10 en 1991 a 2 en 1995) desde entonces, los conflictos violentos de carácter intraestatal clasificados como de nivel alto han aumentado (de 32 en 1991 a 37 en 1994).
Durante el año 2003 la mayoría de los conflictos muy violentos -12 de un total de 35- se libran en África. En segundo lugar se ubica Asia con 11 conflictos; Asia es asimismo la región con el número más alto de conflictos (67 de 218). En ambas regiones llama la atención el alto porcentaje de conflictos de intensidad media. Europa se escapa casi por completo de los conflictos de intensidad alta y media, en cambio resulta llamativo el mayor porcentaje de conflictos violentos en América, pero sobre todo en la región de Cercano y Medio Oriente. De la comparación anual de los conflictos de intensidad alta entre 2002 y 2003 surge un cuadro con grandes variaciones regionales. Resulta muy llamativa la marcada reducción de los conflictos muy violentos en África, aunque en Asia, donde el número de disputas violentas disminuye en dos, la tendencia apunta en la misma dirección, mientras que en 2003 en Europa persiste el único conflicto violento, el de Chechenia. La cantidad de conflictos de violencia alta en las Américas aumenta en uno (Guatemala), en tanto que sube por dos en la región de Cercano y Medio Oriente (Irak - EEUU, Reino Unido e Irak [Kurdistán Irakuí]).
La mayoría de los conflictos del año 2003 está relacionada con reclamos territoriales. Es el objeto de conflicto por el cual se genera el menor porcentaje de disputas violentas. Le siguen muy de cerca como objetos el poder nacional y la ideología, quedando comprendidos en el último punto también aquellos conflictos que surjan de antagonismos religiosos e ideológicos. En reiteradas ocasiones se observa una mezcla de varios objetos de conflicto, sobre todo cuando se trata del acceso a recursos.
Durante el transcurso del año 2003 se produjeron siete golpes de Estado e intentos de golpe, cinco de ellos en África, uno en Europa y uno en América. El 9 de febrero de 2003 fracasa el intento de expulsar del poder al gobierno nacional de las Comoras presidido por Azali Assoumani. La guerra civil en República Centroafricana se resuelve el 15 de marzo mediante un cambio de mando con características de golpe de Estado. El 7 de junio, varios oficiales islamistas intentan un golpe en Mauritania. Y en São Tomé y Príncipe el presidente Fradique de Menezes puede retomar los asuntos oficiales, a tan sólo dos días de un intento de derrocarlo, el 16 de julio. El 14 de septiembre, el general Verissimo Correia Seabra derroca al gobierno del presidente Kumba Yala en Guinea Bissau sin que se derramara sangre. Luego, el 17 de octubre el presidente boliviano Sánchez de Lozada abandona el cargo y se refugia en Estados Unidos. Y el 24 de noviembre fracasa el intento del presidente Eduard Shevardnadse de Georgia de mantenerse en el poder (aunque termino cediendo a la presión popular).
El total de conflictos registrados por cada nivel de intensidad en 2003 varía poco en comparación con el año anterior. Sin embargo esta tendencia no refleja la evolución específica de cada conflicto en el transcurso del año. Se constató una escalada en el caso de 31 conflictos, subiendo cinco de ellos en dos niveles y 26 en uno. En 2003 seis conflictos alcanzaron por primera vez el nivel de crisis seria o guerra, pero cuatro de ellos ya estaban clasificados como crisis, es decir en esos casos se intensificó el uso de la violencia. La crisis se constituye entonces en el nivel previo más frecuente de un conflicto predominantemente violento. En cambio se observa una desescalada en el caso de 32 conflictos, 15 de los cuales han pasado a un nivel no violento desde el año 2002. Sobresale la evolución en Angola (Gobierno contra Unita), donde finalizó la guerra luego de la muerte de Jonás Savimbi, pasando las controversias al nivel de un conflicto latente.
A lo largo de 2003 se organizaron conversaciones, negociaciones o conferencias en 68 de los 218 conflictos en curso. La mayor disposición al diálogo se observó entre las partes de conflictos clasificados como manifiestos. Hubo asimismo encuentros entre las partes beligerantes en 21 conflictos muy violentos, de un total de 37. La mayor parte de las conversaciones corresponde a conflictos de secesión (19), en tanto que 14 encuentros se ocupan de diferencias territoriales.
En el transcurso del año 2003 se concluyen 34 acuerdos y tratados para la reglamentación de conflictos, correspondiendo 24 de ellos a disputas violentas. Hay 12 acuerdos de alto el fuego (Congo [guerra civil], 2 veces en Costa de Marfil, Somalia [guerra civil], Sudán [Dafur-SLA], 3 veces en Sudán, 2 veces en Nepal [Maoístas] y 2 veces Burundi [hutu]) y 7 acuerdos de paz (2 veces en Congo [guerra civil], Congo [hema-lendu], Congo - Brazzaville, Costa de Marfil, Liberia, Somalia [Puntland]). Sin embargo sólo tres acuerdos (Sudán, Congo-Brazzaville, Somalia [Puntland]) siguen vigentes sin violaciones hasta el fin del período de referencia. Los acuerdos restantes se refieren esencialmente a cuestiones de procedimiento o establecen soluciones parciales.
A fines de 2003 la ONU mantiene 13 misiones de paz. En el período de referencia tres misiones finalizan (Croacia, Bosnia-Herzegovina, Irak contra Kuwait). El 19 de septiembre, una nueva misión inicia sus tareas en Liberia. El hecho refleja el compromiso creciente de la ONU con África, donde por primera vez cuatro misiones operan al mismo tiempo (República Democrática de Congo, Sierra Leone, Liberia, Etiopía contra Eritrea). El mismo número de misiones trabaja en el Cercano y Medio Oriente (Marruecos [Sahara Occidental], Israel contra Siria, Israel, Líbano). En Europa permanecen solamente tres misiones activas (Georgia [Abkhasia], Yugoslavia [Kósovo], Chipre), mientras que dos continúan en Asia (Timor Oriental e India contra Pakistán). Se puede observar que actualmente los cascos azules de la ONU operan con el apoyo de mandatos más robustos, además de intervenir con más frecuencia en conflictos violentos. En cuatro misiones -Israel, Congo, Liberia y la India (Cachemira)- los efectivos de la ONU operan en el contexto de conflictos de intensidad alta. Hay que agregar su presencia en cinco conflictos de intensidad media. En octubre de 2003 unos 43.000 militares y policías procedentes de 92 países trabajan en el marco de las misiones de paz. Los contingentes más numerosos corresponden a Pakistán (5.250 hombres), Bangladesh (4.000 hombres) y Nigeria (3.300 hombres). Alemania ha contribuido con 355 personas cuyas actividades se desarrollan en el marco de tres misiones. Durante el año mueren 39 militares y policías de la ONU, llevando el total de muertos al servicio de Naciones Unidas desde 1948 a más de 1.800 personas. Las misiones más peligrosas son UNIFIL (247 muertos desde 1978), UNFICYP (170 muertos desde 1964) y UNAMSIL (113 muertos desde 1999).
En septiembre de 2003 siguen en vigor las sanciones de la ONU contra seis países. Las medidas contra Afganistán e Irak se suspenden o se levantan parcialmente, en tanto que las sanciones contra Liberia, Ruanda, Sierra Leone y Somalia se mantienen sin inalterados.
Cabe agregar a las misiones de paz de la ONU aquellas de otras organizaciones internacionales tales como la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (ECOWAS), en Liberia, y la organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en los Balcanes y en Afganistán. La Comunidad Económica de los Estados de África Central (CEMAC) continúa su primera misión en África Central. A eso se suma la participación de las grandes organizaciones regionales como la Unión Europea (UE), la Unión Africana (UA) y la Organización de Estados Americanos (OEA) en los esfuerzos de pacificación mediante el envío de misiones a Macedonia y Congo (UE), Burundi (UA) y Haití (OEA), entre otras. En 2003 la Organización de Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) continúa siete misiones de largo plazo en Skopje, Georgia, Moldavia, Bosnia-Herzegovina, Croacia, Kósovo y Serbia y Montenegro. Representantes de la OSCE realizan asimismo actividades sobre el terreno en Uzbekistán, Albania, Bielorrusia, Kazajstán, Kirguizistán, Turkmenistán, Ucrania, Armenia, Azerbaiyán y Tayikistán. El mandato del grupo de apoyo para Chechenia no se renovó más allá del 31 de diciembre de 2002.
Durante el período de referencia el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya se pronuncia en dos litigios. Una de las decisiones, a favor de Malasia, pone fin al conflicto territorial entre este país e Indonesia. El otro pronunciamiento, en contra de Estados Unidos, resuelve el litigio entre Irán y EEUU en torno a la ocupación de plataformas petroleras iraníes por EEUU en los años 1987 y 1988. EEUU y Gran Bretaña retiran su demanda contra Libia por el atentado de Lockerbie. Se sometieron cuatro casos nuevos al Tribunal Internacional de Justicia: el conflicto territorial entre Malasia y Singapur, y el de Honduras y Nicaragua sobre plataformas marítimas, y las diferencias entre México y EEUU (este ya resuelto a favor de México), así como entre Congo y Francia con respecto a determinados derechos de sus ciudadanos.
Después de ojear este articulo, al lector no cabra duda alguna como a mi- que estamos en medio de un "polvorín global".
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El polvorín global |
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Omar Edgardo RIVERA |
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Opinion article / Artículo de opinión |
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Este artículo es anterior a enero de 2006, cuando se reconstruyó el servicio actual.
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