|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| El futuro de los bancos |
|
La crisis del sistema bancario deambula en busca de una soluci贸n definitiva. Luego del fallo redolarizador de la Corte Suprema, se han reabierto las dudas sobre su viabilidad patrimonial y han aumentado las chances que los bancos extranjeros se retiren y produzcan una reestatizaci贸n de hecho del sistema. El Banco Central y el Ministro de Economia no se ponen de acuerdo sobre si toman una posici贸n favorable a los bancos (entreg谩ndole bonos compulsivos a los ahorristas a cambio de la dolarizaci贸n) o permiten que los amparos fuercen a los bancos a devolver los dep贸sitos en efectivo y se descapitalicen a煤n m谩s.
驴Qu茅 es lo que hay que hacer con el sistema bancario?. 驴Hay que adoptar una posici贸n dura, evitar nuevas compensaciones con bonos, de tal manera de obligarlos a traer los d贸lares del exterior?. El problema de esta postura es que los d贸lares de afuera no vendr谩n, seguramente los bancos preferir谩n "entregarles las llaves" al Banco Central y de hecho tendr铆amos una reestatizaci贸n del sistema. 驴Y que hay de malo en esto?, preguntar铆an los partidarios de un retorno al estatismo, si en 煤ltima instancia los bancos privados nacionales y extranjeros apoyaron la pesificaci贸n y cuando lleg贸 el momento de cumplir con la (aparente) garant铆a impl铆cita de sus matrices extranjeras, no cumplieron. El problema es que la alternativa es mucho peor, pues ya sabemos como funcionan los bancos en manos del Estado.
En el otro extremo, los bancos pretenden una posici贸n blanda, que los compense de todas las arbitrariedades cometidas por el Estado. Los asiste parcialmente la raz贸n, pues el origen primario de todos los problemas es el default del Estado, que llev贸 (inevitablemente) al congelamiento de dep贸sitos y la devaluaci贸n e (innecesariamente) a la pesificaci贸n. Pero no los asiste toda la raz贸n. El sistema bancario se arriesg贸 innecesariamente comprando bonos p煤blicos por cantidades que exced铆an largamente su patrimonio neto. Colabor贸 en financiar la irresponsabilidad financiera del Estado, prest谩ndole voluntariamente cerca de $30,000 millones de d贸lares a la Naci贸n y las Provincias. Si no lo hubiera hecho, el default del Estado no lo hubiera arrastrado o lo hubiera hecho en una magnitud manejable.
Pero otros "pecados" se sumaron durante la crisis: la banca privada no defendi贸 soluciones de mercado, prefiri贸 apoyar soluciones corporativas como un congelamiento generalizado de dep贸sitos (en lugar de congelamientos unilaterales decididos por los bancos en funci贸n de sus dificultades individuales). Prefiri贸 tambi茅n apoyar la pesificaci贸n, pues le permite enfrentar a deudores con mayor capacidad de repago (a costa de los depositantes).
El gobierno que intente una soluci贸n definitiva deber谩 debatirse entonces entre ayudar a recapitalizar bancos privados corresponsables de la crisis y su desafortunado manejo o enfrentar las consecuencias de un sistema bancario reestatizado. El dilema no es menor, pues si bien es p茅simo que este proceso termine con una banca reestatizada, tambi茅n es malo que salgan indemnes de esta crisis banqueros imprudentes, propensos a las soluciones corporativas e incumplidores de su funci贸n de defensa de los ahorristas. La indemnidad ser铆a un incentivo para repetir comportamientos corporativos perversos en el futuro.
Una soluci贸n equilibrada
El problema primario es resolver la situaci贸n actual de los bancos. No es posible rehacer un sistema bancario con bancos quebrados. Si se contabilizaran los activos a valores de mercado, no ser铆a sorprendente que la mayor铆a de los bancos tengan hoy patrimonios netos negativos. Por otro lado, con un sistema muy achicado y con la desconfianza generada entre los ahorristas, las perspectivas de rentabilidad futura son muy d茅biles. En estas circunstancias es dif铆cil imaginar qu茅 banco estar铆a dispuesto a pagar todos los costos de la crisis y capitalizarse trayendo dinero del exterior.
Si la capitalizaci贸n voluntaria es ilusoria y la reestatizaci贸n del sistema es absolutamente indeseable, no cabe otra alternativa que transitar un camino intermedio en donde el Estado compense por la pesificaci贸n asim茅trica, los amparos y la redolarizaci贸n de la corte, mientras que la banca asuma un compromiso de recapitalizaci贸n adicional para cumplir con los capitales m铆nimos deteriorados por la desvalorizaci贸n de su cartera p煤blica y privada. La asistencia estatal no debe llegar al punto de compensarle a los banqueros los problemas derivados de su imprudencia.
Pero la mejor receta para recapitalizar los bancos no alcanzar谩 para evitar las consecuencias inmediatas y mediatas de la crisis y su espantoso manejo. El da帽o est谩 hecho, solo cabe pensar en c贸mo minimizarlo. Ya no es posible evitar el incremento de deuda p煤blica para compensar el sistema bancario. De no hacerlo, los bancos abandonar谩n el negocio y el estado se har谩 cargo de la deuda heredando un sistema con m谩s pasivos que activos. Lo 煤nico que resta discutir es si esa mayor deuda la pagar谩n los contribuyentes con m谩s impuestos, la pagar谩n los actuales beneficiarios del gasto p煤blico o los tenedores de deuda a trav茅s de una mayor quita o menores intereses.
Tampoco ser谩 f谩cilmente olvidable para los depositantes la colusi贸n del Estado, los deudores privados y los banqueros para estafar al ahorrista con la pesificaci贸n. La mayor铆a se resistir谩 a depositar su dinero en un banco local frente a la alternativa de poner sus fondos en el exterior. S贸lo el tiempo podr谩 ir cambiando esa actitud, siempre y cuando el crecimiento del pa铆s y la salud del sistema financiero vayan confirmando que las condiciones de la crisis del 2001 no se repetir谩n.
Cuando antes revierta la confianza, mejor, pues antes tendremos los ahorros argentinos financiando nuestro crecimiento. La pregunta clave es qu茅 puede hacer el gobierno para acelerar el retorno de la confianza. Despu茅s de una primera etapa de capitalizaci贸n y normalizaci贸n del sistema, es imperioso establecer reglas de juego que aceleren el retorno de la confianza. Pero el instrumento apropiado no son garant铆as artificiales, como las garant铆as estatales que desaparecen en tiempos de crisis, sino deben basarse en reglas de juego que minimicen los riesgos del sistema frente a futuras circunstancias de crisis. Una aplicaci贸n estricta de las normas regulatorias y pol铆ticas financieras prudenciales que el Banco Central desarroll贸 durante la d茅cada pasada, es imprescindible. Pero ello no basta. Ser谩 necesario tambi茅n poner l铆mites a la intermediaci贸n en d贸lares, limit谩ndola s贸lo a pr茅stamos a clientes con ingresos en d贸lares. El resto de la intermediaci贸n deber谩 manejarse en pesos o con instrumentos indexados por la inflaci贸n interna. Tambi茅n es imprescindible limitar la capacidad de la banca de hacer negocios f谩ciles con el Estado, prest谩ndole a altas tasas en detrimento del cr茅dito al sector privado. Tambi茅n ser谩 necesario eliminar la banca p煤blica, bot铆n de la pol铆tica y fuente de corrupci贸n.
Con una regulaci贸n prudencial efectiva y una pol铆tica econ贸mica sana, el sistema bancario volver谩 a crecer lenta pero sostenidamente. La prudencia fiscal y la estabilidad macroecon贸mica ser谩n tambi茅n esenciales para que las (inevitables) crisis bancarias que se produzcan en el futuro no sean generalizadas y se limiten s贸lo a algunos bancos. En este contexto ser谩 posible evitar la recurrencia a "soluciones" corporativas que estafan al ahorrista en beneficio de deudores y banqueros y provocan que el ahorro nacional termine financiando el crecimiento de los pa铆ses desarrollados.
|
|
|
Article File / Ficha del Artículo
|
|
Title: /
Título:
|
El futuro de los bancos |
|
Language: /
Idioma:
|
Spanish / Espa帽ol |
|
Author: /
Autor:
|
Mario TEIJEIRO |
Author email address:
Correo electrónico del autor:
|
|
Author credit:
Crédito del autor:
|
Presidente del Centro de Estudios P煤blicos.
|
Type of text:
Tipo de texto:
|
Opinion article / Art铆culo de opini贸n |
|
Category: /
Categoría:
|
|
|
Classic text /
Texto clásico
|
|
No. of words:
Núm. de palabras:
|
1154 |
Article introduced on:
Artículo introducido el:
|
This archived article is older than January 2006 when the current service was rebuilt.
Este artículo es anterior a enero de 2006, cuando se reconstruyó el servicio actual.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Other articles by this author: / Otros artículos de este autor:
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Total no. of articles Núm. total de artículos |
3601 
|
Total no. of authors Núm. total de autores |
978  |
|
|
|
|
|
|
|