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By / Por:
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Thierry SAINT-JACQUES |
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| Zimbabwe: ¿efecto dominó? |
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| El presidente Robert Mugabe está fomentando el odio racial para mantenerse en el poder en Zimbabwe, uno de los paÃses africanos con mayor población blanca. | |
Ha sorprendido al mundo la brutalidad con la que en los últimos meses se ha ocupado y saqueado las fincas de algunos empresarios agrÃcolas y ganaderos zimbabwanos cuyo único delito era ser personas de raza blanca. El color de su piel les ha convertido en el chivo expiatorio ideal para que el presidente Robert Mugabe y su régimen corrupto e incopetente desviaran el golpe que de otra manera les habrÃa alcanzado a ellos: el golpe de un pueblo harto y hambriento. Igual que Galtieri usó la reivindicación sobre las islas Falkland o Hassán II de Marruecos utilizó la ocupación del Sáhara Occidental, Robert Mugabe ha intentado recuperar apoyo popular enarbolando la bandera de un populismo extremo, racista y sanguinario cuyo coste está siendo inmenso para Zimbabwe.
Como en muchos otros paÃses africanos, en Zimbabwe existe una parte de la población que es de raza blanca. En general se trata de personas cuyos padres e incluso abuelos ya estaban asentados en el paÃs. Muchos de ellos poseen legÃtimamente empresas de explotación agrÃcola u otros negocios. Zimbabwe (que es, después de Sudáfrica, el paÃs de Africa Subsahariana con mayor población blanca, más del 5 %) se ha distinguido en los últimos años por su elevado desarrollo económico en el contexto de la zona, y su capital, Harare, fue una de las primeras ciudades del "continente negro" en contar con una bolsa de valores. Pero Mugabe, uno de los últimos supervivientes de la clase polÃtica africana de la Guerra FrÃa, está claramente dispuesto a sacrificar económicamente al paÃs para mantenerse en el poder. Para ello ha canalizado la insatisfacción popular hacia la minorÃa blanca y ha permitido que hordas de sindicalistas y veteranos de guerra se apoderen de las fincas y asesinen a sus propietarios y empleados, incluidos los trabajadores de raza negra. Mugabe está dispuesto a llevar a su paÃs a la guerra civil si es necesario. Londres prepara incluso la evacuación masiva de los blancos.
Los actuales incidentes muestran con espantosa certeza cómo Occidente se ha equivocado durante demasiado tiempo en Africa. La polÃtica de las diferentes administraciones coloniales fue pésima, peor aún la forma en que se descolonizó y aún más nefasta la manera en que se han venido conduciendo desde entonces las relaciones con los nuevos Estados africanos. En el Zimbabwe de Robert Mugabe se ve, mejor que en ningún otro paÃs del Africa subsahariana, el fracaso de la pretensión europea de fraguar sobre sus antiguos esquemas (y sobre sus antiguas e irreales fronteras) coloniales unos Estados basados en los grandes principios de la Europa contemporánea. La peor de las equivocaciones occidentales ha sido no exigir a los dirigentes con los que se aliaba un mÃnimo de sentido común, de civilidad o incluso de humanidad. Durante casi tres décadas, desde la oleada de independencias africanas hasta la caÃda del comunismo, se pretendió justificar el exceso de pragmatismo occidental como una necesidad para frenar la expansión soviética en el tablero de juego geopolÃtico. Pero desde hace diez años las reglas del juego han cambiado para todos y, si bien es verdad que alguna tibia democratización y una cierta mejora de los Derechos Humanos han alcanzado al continente, no es menos cierto que se ha confiado demasiado en el supuesto reciclaje democrático de los mismos lÃderes de siempre.
El efecto de contagio que pueda darse en los paÃses cercanos causa honda preocupación y puede sumir a buena parte del continente en un pozo de pobreza y aislamiento aún mayor. La vecina Botswana, uno de los paÃses de todo el mundo que mayor crecimiento económico anual han experimentado en las últimas décadas, no puede permitirse ese efecto dominó, que ahuyentarÃa las prósperas inversiones exteriores. Para la cada dÃa menos estable Sudáfrica de Thabo Mbeki, el efecto dominó de Zimbabwe podrÃa ser devastador. Es muy urgente frenar a Mugabe y restaurar la legalidad y los derechos civiles y humanos de todos, blancos y negros, afectos al gobierno y militantes de la sufrida oposición. En Zimbabwe, Africa y Occidente se juegan mucho más que unas hectáreas de cultivo o unos derechos de propiedad.
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Article File / Ficha del Artículo
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Title: /
Título:
|
Zimbabwe: ¿efecto dominó? |
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Language: /
Idioma:
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Spanish / Español |
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Author: /
Autor:
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Thierry SAINT-JACQUES |
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Author credit:
Crédito del autor:
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Periodista y activista pro-Derechos Humanos francés.
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Type of text:
Tipo de texto:
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Opinion article / ArtÃculo de opinión |
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Category: /
Categoría:
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Classic text /
Texto clásico
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No. of words:
Núm. de palabras:
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678 |
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Artículo introducido el:
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Este artículo es anterior a enero de 2006, cuando se reconstruyó el servicio actual.
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