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By / Por: Javier ESTEBAN
Pan y circo

¿Acaso no gozan los tigres del zoo escuchando a Vivaldi? ¿No mueren felices (repartiendo bombones mientras les sonríen las uríes) los mártires-bomba? ¿No producen las gallinas en sus oficinas más y mejor con los acordes de J. S. Bach? ¿No se suministra a las vacas contribuyentes de la vieja Europa su dosis diaria de ansiolíticos sin que digan ni mú? ¿No somos felices los monos a ambos lados de esa jaulita llamada El Gran Hermano? Semejante espectáculo es un Circo en sí mismo. ¿Alguien sigue pensando que el Circo es un espectáculo triste? ¿Qué el pan es malo porque engorda? Frívolos. En la rica Europa, mientras Ãfrica muere de hambre sin un pan que llevarse a la boca, se inauguraron el pasado año 2001 boutiques del pan. Ya sé que en el Jerusalén Celeste las cosas funcionan de otra manera. Que tampoco deberían ser exactamente así en la República platónica. Que Tomás Moro soñaba con algo mejor para todos los habitantes de aquella islita llamada Utopía. También en las ruina de la ciudad ideal y las funerarias de Harlem se intuye un mundo nuevo. Y, sin embargo, siempre me pareció demasiado sospechoso el parecido entre la prisión de Carabanchel y el familiasterio de André Godin. En el nombre de la libertad humana se han cometido los mayores crímenes. Quien piense que los tigres danzarían mejor a ritmo de Polpot o que las gallinas harían un buen papel como custodios de la revolución nacional se equivocan (y no se equivocan dos veces en el mismo río). Querido lector, el problema (si acaso existiera algún problema fuera de las mentes de unos pocos y puñeteros profesionales de la crítica social) es que tampoco esta sospecha de que el Circo es malo o de que el pan engorda significa ni resuelve absolutamente nada. Nuestro mundo nos hace ver que el Circo es una conquista que viene a satisfacer nuestro flujo íntimo de deseos. ¿O no es así? Visto de otro modo -los antiutópicos Orwell, Jünger o Huxley-, eso es precisamente lo que nos mantiene presos. Somos libres para alimentarnos de piensos y hacer malabares, matarnos a pequeñas dosis de prometedores cánceres y explotar a orgasmos a los parias del mundo sintiéndose inconfesablemente felices. Ejemplo de humanidad: cuando la TV emitió un durísimo reportaje denuncia sobre las mafias y la prostitución en la Casa de Campo de Madrid, produjo un curioso efecto: a la semana siguiente, las colas llegaban al parque de atracciones. Y si somos sinceros, todos y cada uno de nosotros participamos de este mundo feliz, al recibir nuestra dosis de placer en forma de walkman, videoclip, ofertón, película, libro, tecnología o éxtasis... ¿Acaso no tenemos derecho a intentar ser felices? En un mundo como el nuestro, que goza de todas las licencias de ser paraíso en tierra, no hay límites críticos posibles a la felicidad de los individuos de la especie. El cinismo del viejo Toynbee, al advertir con perogrullo de la posibilidad de una humanidad porcina, resulta más que inoportuno por falta de autocrítica. ¿Quién está libre de esta condición omnívora existencial? En medio de la utopía arquitectónica de las Vegas, de las inmensas moles de nuestras oficinas-hormigueros o de fin se semana en cualquier otro viejo y noble parque temático, como por ejemplo, la Catedral de Burgos, no nos planteamos demasiado estas cosas. Simplemente las vivimos, las existimos. Pan y Circo: no creo, bien pensado, que se esconda ninguna otro secreto detrás de las sociedades y de la sacrosanta organización humana. Toda organización implica una gestión de vida (y de muerte también). ¿Y qué menos? Esa y no otra es la última ratio del Estado, de la ONU, la UNICEF, las ONG. Pura socialización de las fisiologías y salvación de la especie, que todavía necesita pan y que nunca se cansará de Circo. Lo que queda fuera de este vasto campo de intenciones y potencia mítica histórica es el instinto de libertad, cuando lo hay. Pero esa es ya, afortunadamente, otra historia. EL TEST DE GENERACIÓN XXI (Sà O NO) 1.- De pequeño, no llorabas en el Circo 2.- Te miras en el espejo y eres feliz 3.- Te gustó el Zoo 4.- La Televisión te relaja 5.- Te encanta el pan Bimbo 6.- Prefieres la tecno a la étnica 7.- Crees en el progreso humano Ninguna respuesta negativa: Bienvenido al Show de Truman. Hasta 2 respuestas negativas: Despierta ya, burgués y socialista. De 2 a 4 respuestas negativas: Eres un animal de frontera. De 4 a 6 respuestas negativas: Que no se entere nadie. 7 respuestas negativas: te has ganado una entrada para el Circo.

Article File / Ficha del Artículo
 Title: /  Título: Pan y circo
 Language: /  Idioma: Spanish / Español
 Author: /  Autor: Javier ESTEBAN
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Opinion article / Artículo de opinión
 Category: /  Categoría:
 Classic text /  Texto clásico
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